SEMANA: El aumento del salario mínimo ha generado mucha alegría en los trabajadores que ganan esa suma, pero mucho miedo y rechazo en otros sectores. ¿Qué significa un incremento tan alto para el país?
José Manuel Restrepo (J. M. R.): Es un tema superdelicado para la economía. Esta medida es absolutamente desproporcionada y no tiene ninguna justificación desde el orden técnico. Lo único que está demostrando es una enorme dosis de populismo al peor estilo.
Es una despedida de quinta, en el peor modo posible, por parte de un jefe de Estado en su última decisión referida al tema. La considero como la peor política social que uno podría implementar para una economía.


SEMANA: ¿Cuál es el problema de esa medida?
J. M. R.: La medida desconoce la realidad de nuestra fuerza de trabajo y de nuestro mercado laboral. En Colombia, nosotros tenemos cerca de 24 millones de ocupados, pero de ellos casi 14 millones son informales. Buena parte, la grandísima mayoría de estas personas, reciben menos de un salario mínimo. En Colombia, solo reciben un salario mínimo cerca de 2.400.000 personas. Este tipo de medidas a lo que llegan es a que aumente la cantidad de personas que viven en la informalidad recibiendo menos de un salario mínimo. Eso ya ha sucedido en los últimos dos años en Colombia. Lo que hemos visto es un aumento desbordado en estos informales y una disminución en los que reciben un salario mínimo.

SEMANA: ¿Y eso en qué se traduce en términos de empleo?
J. M. R.: Lo que hace es que pauperiza, empobrece a la mayoría de la fuerza de trabajo en Colombia, que son informales, que reciben menos de un salario mínimo. Porque todos ellos van a seguir recibiendo menos del salario mínimo, pero muchísimo menos para tener capacidad adquisitiva.

SEMANA: Muchas empresas y gremios habían anunciado que, con un mínimo en ese valor, tendrían que comenzar a despedir empleados.
J. M. R.: Lo que pasa es que esto afecta al grueso de las empresas en Colombia, que son micro y pequeñas empresas; es el tendero, es el comerciante, es el que tiene su fábrica en la casa. Esas empresas, lo que van a comenzar a experimentar es el dolor de tener que despedir trabajadores, de no contratar trabajadores o de reemplazar trabajadores que tenían contratados formalmente, para reemplazarlos por trabajadores informales. Luego, esta decisión pauperiza la dinámica productiva y la generación de empleo productivo en nuestro país. Y quiero decir que esto no es de las grandes empresas; también lo vivirán las familias, los pequeños empresarios y los emprendedores, que tendrán que tomar decisiones sobre reducir sus equipos.

SEMANA: Expertos han advertido que el aumento del salario mínimo se traduce en inflación. ¿Cómo es esa relación?
J. M. R.: Para mí ese es el tercer efecto y es el peor de todos. Irá contra los más pobres. De entrada, esto va a elevar las expectativas inflacionarias. Muchos empresarios van a trasladar ese costo adicional a sus productos.
En términos generales, pues esto genera un empobrecimiento, una pauperización, porque la mayoría de los colombianos que son informales van a recibir cada vez menos. Habrá altos aumentos en muchos productos en la economía. Hay muchos temas que están indexados al salario mínimo y hay otros que son casi que de indexación relacionada en materia de salud, en vivienda de interés social.

Se elevarán los precios, se elevarán las tasas de interés, será más costoso endeudarse para el empresariado. Como dije anteriormente, la mayoría de los empresarios en nuestro país son pequeños empresarios y emprendedores.

SEMANA: ¿Se puede anticipar este impacto en la economía?
J. M. R.: Lo que podría decir es que esto además tiene un efecto fiscal, porque le cuesta a la Nación una suma importantísima. La estimación que yo tengo es que, por los aumentos reales que se van a generar, son más o menos unos 17 puntos porcentuales. Es decir, 17 puntos porcentuales por encima de la inflación causada más productividad. Eso tiene un costo aproximado anual fiscal de unos 20 billones de pesos, casi un punto porcentual adicional. Es decir, un punto adicional del PIB. Eso es muy significativo, no es un tema menor, es un costo fiscal importante para la economía.
No es un tema menor, puede ser un tema de costo fiscal significativo porque tiene costos en transferencias, en prestaciones y en salarios. Y eso lleva también un mayor nivel de endeudamiento. Entonces, mi estimación es que puede costarle fiscalmente a Colombia casi unos 10 a 15 billones de pesos, que es un costo muy significativo, porque es lo que vale la reforma tributaria o la emergencia económica.
Se desincentiva la inversión privada en el país, sobre todo en sectores de alta tendencia de talento humano como los servicios, que han sido tan exitosos en Colombia, en software, en VPO, call center. Luego es un efecto contrario también a la dinámica productiva del país. Mejor dicho, esta es una pauperización en general de la economía que puede afectar al 90 % de la población de Colombia.
SEMANA: Usted escribió en X que el decreto puede ser demandado. ¿Qué podría pasar?
J. M. R.: En 2016, el decreto de aumento de salario mínimo fue demandado ante el Consejo de Estado. Ese alto tribunal se pronunció en el sentido de que el decreto no tenía la suficiente justificación en los motivos para dicho incremento. En este caso, podría acudirse a este precedente para demandar el decreto del actual Gobierno, pues las razones que justifican este aumento no existen o no son argumentadas. Dados los efectos que esto tiene en la economía, bien valdría la pena que el Consejo de Estado se pronuncie sobre esta decisión. El ejecutivo no puede abusar de sus facultades y tomó esta medida sin las debidas razones. Me pregunto yo, ¿qué pasaría si el aumento fuese de más del 100 %? ¿Debería aceptarse esa decisión sin un debido análisis?
Aumentos del salario mínimo muy por encima de inflación y productividad (y lo que se anuncia puede ser desbordado en ese camino para Colombia 🇨🇴 ) NO SON NI neutros ni gratuitos Y SOLO SIGNIFICAN MÁS POBREZA PARA TODO EL PAÍS !!!.
— José Manuel Restrepo Abondano (@jrestrp) December 29, 2025
Ellos elevan la informalidad (el rebusque),… https://t.co/4AttgdRwjY pic.twitter.com/vI6mTu4BoN
