El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que permitirá transacciones con el Gobierno de Venezuela y la petrolera estatal PDVSA, vinculadas a la exploración, el desarrollo y la producción de petróleo y gas, bajo condiciones estrictas de cumplimiento.

La licencia busca permitir actividades operativas específicas en el sector energético venezolano, canalizándolas por vías legales, supervisadas y bajo jurisdicción estadounidense, sin levantar las sanciones estructurales vigentes. La autorización aplica incluso cuando las operaciones involucren al Gobierno de Venezuela, PDVSA o entidades donde PDVSA tenga participación mayoritaria, siempre que se cumplan los requisitos establecidos, explicó la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia.

Esta licencia autoriza transacciones “ordinariamente incidentales y necesarias” para suministrar desde Estados Unidos —o por personas estadounidenses— bienes, tecnología, software o servicios destinados a la exploración, desarrollo o producción de petróleo y gas en Venezuela.
Incluye procesamiento de pagos, servicios de logística y transporte (incluido flete de buques), seguros marítimos y cobertura P&I, servicios portuarios y terminales, y mantenimiento, reparación y reacondicionamiento de equipos para operaciones petroleras o gasíferas.
Para que las transacciones estén autorizadas, los contratos con el Gobierno de Venezuela o PDVSA deben establecer que se rigen por leyes de Estados Unidos y que cualquier disputa se resolverá en territorio estadounidense. También que los pagos a personas bloqueadas (salvo impuestos o tasas locales) deben realizarse a través de cuentas designadas por el Tesoro estadounidense. Además, las empresas deberán presentar reportes detallados dentro de los diez días posteriores a la primera transacción y luego cada 90 días, incluyendo información sobre partes involucradas, bienes, valores y pagos efectuados.
La medida amplía el margen operativo para actividades energéticas específicas en Venezuela, pero bajo control contractual estadounidense, supervisión financiera estricta y límites geopolíticos claros. No representa un levantamiento de sanciones, sino una autorización sectorial condicionada y altamente monitoreada, aclara AmCham Colombia.
Tras conocerse la determinación, Edwin Palma, ministro de Minas y Energía, señaló en su cuenta de X: “Con licencia Ofac, como alguna vez lo dijimos, empezaremos diálogos con Venezuela para traer gas barato y rápido a nuestro país, como lo mencionó hoy el presidente Gustavo Petro”.

Además, afirmó que esos acercamientos podrían ir más allá del gas, “sin perjuicio de que podamos hablar de petróleo, generación de energías limpias y transmisión eléctrica”.
Por eso, insistió en que es “clave” que este tipo de licencias “se amplíe para los temas eléctricos y así poder reanudar rápido las interconexiones entre ambos países”.
El presidente Petro, en el consejo de ministros de Córdoba, le había dicho al ministro Palma, cuyo video el funcionario incluyó en su trino, lo siguiente: “Si el gas venezolano sirve, de una, hermano, de una”.

Y el mandatario agregó: “Y si gringos, venezolanos y nosotros ganamos los tres, ¿qué esperamos? Porque si se hubiera podido conectar el gas de Venezuela, se acababa el miquito de la codicia”.