Estados Unidos anunció el martes, 10 de febrero, nuevos pasos para suavizar las restricciones sobre la industria petrolera de Venezuela, al autorizar licencias para suministrar equipamiento al sector, así como el flete de buques y ciertas operaciones portuarias y aeroportuarias.
El Departamento del Tesoro anunció que permitirá transacciones con el Gobierno de Venezuela y la petrolera estatal, PDVSA, para el suministro de esos bienes que contribuyan a “la exploración, el desarrollo o la producción de petróleo o gas” en el país.
Otra licencia autoriza determinadas transacciones necesarias para las operaciones portuarias y aeroportuarias. Un tercer documento facilita las actividades relacionadas con el sector que involucra al Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos, que regula el transporte marítimo.

Estados Unidos impuso a finales del año pasado un bloqueo al petróleo venezolano, que en su gran parte se exportaba mediante buques cisterna bajo sanciones desde 2019.
En enero, el presidente Donald Trump ordenó la captura del dictador Nicolás Maduro y su esposa para ser juzgados en Nueva York por cargos de narcotráfico.

Con la subida al poder de la ahora presidenta encargada Delcy Rodríguez, se abrió rápidamente un diálogo entre ambos gobiernos para permitir que el crudo venezolano saliera sin restricciones, prioritariamente hacia Estados Unidos.
Washington asumió el control de los ingresos por esas ventas, y a cambio permite paulatinamente el fin de las sanciones y trabas que han afectado duramente a la petrolera nacional venezolana.

El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, planea viajar a Venezuela para mantener conversaciones sobre petróleo a corto plazo, según medios estadounidenses.
Venezuela posee alrededor de una quinta parte de las reservas petroleras del mundo y fue, en su momento, un importante proveedor de crudo para Estados Unidos.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió con directivos de la española Repsol y la francesa Maurel & Prom, que operan en el país bajo restricciones por las sanciones de Estados Unidos, informó la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Venezuela aprobó bajo presión de Estados Unidos una reforma petrolera que abre las puertas a la inversión extranjera, mientras que el presidente estadounidense Donald Trump afirma que administra la comercialización de crudo venezolano.

El petróleo venezolano está embargado por Estados Unidos desde 2019, pero, tras la aprobación de la reforma, el Tesoro estadounidense emitió licencias que flexibilizan las sanciones.
Las reuniones se concretaron “en aras de seguir afianzando la soberanía energética” y con el objetivo de “consolidar alianzas estratégicas” que potencien la producción, según publicaciones de PDVSA en Telegram.
Con información de AFP*
