En los últimos 12 años, el entretenimiento se ha consolidado como uno de los motores de la economía colombiana. Su crecimiento ha superado con fuerza al de otras actividades productivas. Estimaciones realizadas con datos del Dane muestran que entre 2014 y 2024 el PIB del entretenimiento aumentó 133 por ciento y duplicó su participación frente a los niveles registrados en 2005.
En 2026, se mantiene como el segundo sector de mejor desempeño después del de administración pública, defensa y educación (donde está concentrada la nómina estatal) y crece más que toda la economía. El PIB total de los tres primeros meses del año avanzó 2,2 por ciento y el del entretenimiento, 3,2.

Y aunque lo primero que viene a la cabeza cuando se habla de entretenimiento son los espectáculos y los conciertos, los verdaderos protagonistas de esta actividad son los juegos de suerte y azar, tradicionalmente impulsados por el chance, el Baloto y las loterías, pero en los que hoy dominan las apuestas en línea, que son mayoritariamente deportivas.
Este tipo de apuestas, que se hacen desde la pantalla de un celular o de un computador, en Colombia arrancaron formalmente en 2017. Aunque antes de ese año ya muchos apostaban a través de internet en plataformas del exterior, se decidió legalizar esa actividad para que, como el resto de operadores de suerte y azar, las apuestas en línea hicieran aportes a la salud y les dieran respaldo a los jugadores, dado que con las plataformas extranjeras no se puede hacer control de lavado de activos, impedir el juego de menores o reclamar ante abusos o errores.

La primera plataforma de este tipo fue Wplay (de la empresa paisa Aquila Global Group) y la siguiente fue BetPlay, que pertenece a Corredor Empresarial, firma que también tiene la concesión para operar Súper Astro y Chance Millonario.
Actualmente, hay 15 operadores de apuestas en línea autorizados por Coljuegos. El más reciente es MrYoker.co, que entró en operación en mayo de 2026, con la expectativa de que durante los próximos cinco años pueda generar ingresos cercanos a 2,83 billones de pesos.

Si bien parece mucho dinero en corto tiempo, lo cierto es que las apuestas en línea lograron superar el billón de pesos en facturación en tan solo un año y hoy son un negocio lucrativo al que el Gobierno le tiene puesto el ojo. En 2025 intentó ponerles IVA con el argumento de que las apuestas físicas sí lo pagan, pero la Corte Constitucional tumbó esa medida y ordenó la devolución de los recursos recaudados. Luego, con la emergencia económica de este año para financiar la atención a las zonas afectadas por las inundaciones, quedaron sujetos a un impuesto al consumo del 16 por ciento, que sigue vigente.
Desde Fecoljuegos, gremio del sector, han insistido en que esa nueva carga tributaria, que se suma a los aportes que hacen a la salud y a lo que pagan por los derechos de explotación, incentiva la ilegalidad (apostar en plataformas del exterior), al tiempo que aclaran que las billonarias cifras que mueven en apuestas no son el ingreso del operador, pues ellos devuelven la mayor parte de lo apostado en los premios que ganan los jugadores.
Más partidos y más dinero en juego

Pese a la mayor tributación, esta industria no para de crecer y su gran pico será este año con el Mundial de Fútbol, evento que tradicionalmente impulsa las apuestas deportivas, pero que en esta ocasión, al tener 48 selecciones y 104 partidos, frente a los 64 encuentros de Catar 2022, implica más oportunidades para los jugadores.
Reuters, citando estimaciones del grupo financiero australiano Macquarie, calcula que el volumen global de apuestas del Mundial podría superar los 50.000 millones de dólares, frente a más de 35.000 millones del Mundial de hace cuatro años. Eso implicaría un aumento de alrededor de 40 por ciento y un récord histórico. Hay estimaciones incluso más altas. H2 Gambling Capital proyecta unos 60.000 millones de dólares en apuestas, lo que representaría un crecimiento de 71 por ciento frente a 2022. Según esa proyección, casi el 10 por ciento de ese volumen vendría de los países anfitriones —Estados Unidos, México y Canadá—, con unos 5.700 millones.

Evert Montero, presidente de Fecoljuegos, dice que esta Copa Mundo llega en el momento de mayor madurez del mercado digital colombiano y, por eso, sus expectativas son altas. Estima que en el país se harán cerca de 122 millones de apuestas durante los dos meses del torneo, con un valor total apostado de aproximadamente 5,3 billones de pesos, cifra que equivale a cerca del 18 por ciento de lo que cuesta la primera línea del metro de Bogotá.
Subraya que esos 5,3 billones de pesos no son el ingreso de los operadores, pues tras pagar los premios se quedarían con 300.000 millones de pesos mensuales durante el torneo, cifra que tampoco es despreciable.
Montero agrega, además, que las apuestas mundialistas generarán un aporte al sistema de salud de aproximadamente 100.000 millones de pesos.
Así se apuesta aquí

Durante las copas del mundo, históricamente, el volumen de apuestas en Colombia sube 30 por ciento frente al promedio del resto del año.
Montero agrega que la apuesta promedio del colombiano ronda 42.000 pesos y su estimación es que durante el Mundial ese valor no va a subir de manera significativa. Lo que va a aumentar es la cantidad de apuestas.
“Ese incremento en el flujo de usuarios también exige preparación operativa y un aumento de los equipos para atender la demanda adicional, especialmente en el área de servicio al cliente”, señala y estima que van a necesitar una nómina 10 por ciento más grande, en especial para los partidos con más audiencia.

Este tema de servicio al cliente es clave, en especial para evitar suplantaciones y el ingreso de menores de edad, que es uno de los mayores lunares de las apuestas en línea.
La facilidad para apostar y los bajos montos están llevando cada vez más a adolescentes a las apuestas y por eso se prenden constantes alertas para evitar una epidemia de ludopatía.
En Jumio, empresa especializada en verificación e inteligencia de identidad, explican que cuando se abre una cuenta en una plataforma de juegos, es igual que abrir una cuenta en una billetera digital y el operador tiene la obligación de verificar que el jugador es quien dice ser. Para eso, cada vez hay más tecnología que permite ver que una cara no corresponde al documento de identidad ingresado o que un menor no está usando la tarjeta de crédito de sus padres.

Samer Atassi, vicepresidente para Latinoamérica de Jumio, recomienda a los jugadores cuidar sus datos personales para evitar suplantaciones y recordar que en los casinos “la casa nunca pierde” y que, por ende, una buena racha no implica que siempre van a ganar.
Mientras tanto, desde BetPlay señalan que tienen altas expectativas para esta temporada y que en su caso ellos están asumiendo el impuesto al consumo para que sus clientes no se afecten. Así mismo, indican que, según los apostadores de su plataforma, varias potencias europeas encabezan el listado de favoritas para levantar la Copa del Mundo. Hasta el 11 de junio, el primer lugar era para España, con una cuota de 5,50, lo que quiere decir que, si se apuesta 1 peso y esa selección gana, el jugador recibe 5,50 (si la apuesta es de 10.000 pesos, se cobran 55.000, pero la ganancia real es de 45.000, porque hay que restar los 10.000 iniciales).

El segundo lugar es para Francia (cuota 6,0) y el tercero para Inglaterra (cuota 8,0). Colombia ocupa actualmente la posición número 11 entre las favoritas para conquistar el Mundial 2026, con una cuota de 34,0.
Independientemente de quién sea el campeón, las apuestas deportivas seguirán metiendo goles en la economía nacional.
