La economía nocturna se ha convertido en un negocio cada vez más relevante dentro de las industrias de entretenimiento, turismo y consumo. En ese escenario, la compañía colombiana Evedesa anunció que avanza en un proceso de expansión internacional que contempla su llegada a Europa en 2026, luego de consolidar operaciones en Colombia y Estados Unidos.

La empresa, que desarrolla los conceptos Casa D y Radio D, reporta actualmente una operación compuesta por 25 establecimientos, de los cuales 22 se encuentran en Colombia y tres en Estados Unidos.
Según cifras de la compañía, sus espacios reciben más de un millón de asistentes al año, convirtiéndose en uno de los jugadores de mayor tamaño dentro del segmento de entretenimiento nocturno del país.
El crecimiento reciente ha estado impulsado principalmente por Casa D, un formato orientado a públicos adultos que buscan experiencias diferenciadas en entretenimiento, gastronomía y música.
De acuerdo con la empresa, el concepto pasó en menos de año y medio de tener una sola sede en Bogotá a estar presente en cinco ciudades colombianas, registrando crecimientos de doble dígito en ingresos y una alta demanda de público.
Uno de los hitos más importantes para la compañía fue su llegada a Miami en 2025. Según Evedesa, la operación en esa ciudad ha mantenido altos niveles de ocupación desde su apertura, con una demanda que supera regularmente la capacidad disponible en los días de funcionamiento. Este desempeño sirvió como punto de partida para proyectar una nueva etapa de crecimiento internacional.

La compañía confirmó que trabaja en su llegada a Madrid, ciudad que servirá como puerta de entrada al mercado europeo. Paralelamente, evalúa nuevas aperturas en ciudades como Lima, Santo Domingo, Panamá, Guayaquil y Caracas, seleccionadas por su afinidad con el modelo de negocio y sus dinámicas de consumo.
Las cifras de inversión muestran la magnitud de la apuesta. Mientras los proyectos internacionales requieren desembolsos que oscilan entre US$500.000 y US$2,5 millones, las nuevas sedes en Colombia demandan inversiones de entre $1.500 millones y $2.500 millones. Actualmente, la organización genera más de 1.000 empleos directos en la región.
