OPINIÓN

José Miguel Santamaría

La magia de los TES

Podríamos decir que a este fondo le sonó la flauta.
26 de junio de 2026 a las 10:00 a. m.

El solo triunfo de Abelardo De La Espriella le deja al Estado un menor costo de la deuda, de alrededor de $17 billones este año. Desafortunadamente, por cuenta del ansia desmesurada de recursos que buscó el Gobierno Petro, las tasas de estos títulos de deuda subieron hasta casi un 15 %. Y hoy, tras el triunfo en segunda vuelta, están al 12 %.

Todos sabemos que los mercados financieros globales reaccionan muchas veces anticipadamente. Tanto las plataformas de apuestas como las encuestas daban al final por ganador a De La Espriella. Por eso, hubo grandes movimientos y captaciones antes de las elecciones.

Pero no solamente ganó Colombia, también lo hicieron los inversionistas que se arriesgaron a invertir en deuda colombiana en pesos. No era una decisión fácil. El Gobierno Petro viene resquebrajando las finanzas públicas a una gran velocidad, y si el candidato del Gobierno ganaba las elecciones, era seguro que se seguiría deteriorando la deuda y, por supuesto, su calificación de riesgo. En todas las encuestas desde el año pasado se decía que quien tenía más posibilidad de ganar las elecciones era Cepeda.

Los inversionistas extranjeros de portafolio que invierten en TES en pesos y asumieron el riesgo de hacerlo en estos últimos seis meses ganaron por partida doble. No solo por la tasa de interés de los papeles, sino por la revaluación del peso colombiano. Estos inversionistas que invierten en pesos son medidos por su desempeño en dólares.

Un solo fondo extranjero hizo una operación de $23.000 millones directamente. Asumiendo que la duración promedio de los títulos fue de cinco años, que la tasa bajó 200 puntos básicos y que la TRM cayó $400, el resultado es demasiado bueno. Si llevamos a precio de mercado los títulos, estaríamos hablando de una rentabilidad en dólares de alrededor del 44 % efectivo anual en seis meses.

Obviamente, a medida que se asume más riesgo, se puede lograr una mayor rentabilidad, pero también podría haber una pérdida. Si Cepeda hubiera ganado, los analistas hablaban de una subida del dólar de $300 y, con las tasas de los TES subiendo 100 puntos básicos, el resultado sería una rentabilidad en dólares del -24 % efectivo anual en seis meses.

Podríamos decir que a este fondo le sonó la flauta. Le sacó frutos a la “Patria Milagro” a costa de que Petro salió como loco a dar tasas de interés por fuera del mercado. Todo porque necesitaba recursos para cubrir seguramente la corrupción, el gasto público desbordado y ganar las elecciones.

El equipo que nombre De La Espriella en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público no la va a tener fácil. Los números más conservadores hablan de reducir los gastos y el déficit. Colombia no tiene cómo mantener ese nivel de gasto desaforado y, al hacer esto, la economía se golpeará, ya que está contaminada por el consumo desbordado. Recordemos que el crecimiento del año pasado fue generado en gran medida por el gasto público.