Los tres fondos estarán repartidos de la siguiente forma: US$5 millones destinados al Fondo de Respuesta Solidaria para COVID-19; US$5 millones irán al programa No Kid Hungry para apoyar la distribución de alimentos en EE.UU y los restantes US$5 millones se asignarán a esfuerzos internacionales adicionales, específicos de países, en áreas gravemente impactadas.
El dinero destinado al Fondo de Respuesta Solidaria a COVID-19 se usará para detectar rápidamente casos, cuidar a las personas afectadas y detener la propagación del virus. Estos fondos también serán destinados a proveer a médicos con equipos de protección, equipar laboratorios de diagnóstico, mejorar la supervisión y recolección de datos, establecer y mantener unidades de cuidados intensivos, y adoptar otras medidas.
Por otra parte, los US$5 millones del programa No kid Hungry está destinado a brindar alimentos a los niños de bajos recursos en Estados Unidos que se han visto afectados por el cierre de escuelas y colegios.
“Estos fondos son solo un primer paso para ayudar a las personas inmediatamente impactadas por esta crisis, incluso los trabajadores de la salud que se encuentran en la línea de frente y los bancos de alimentos en los EE.UU”, afirmó Michael Corbat, CEO de Citi.
