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Crédito en menos de un minuto: así crece esta empresa que ya les presta a casi 4 millones de colombianos

Addi pasó de financiar la compra de una camiseta o unos zapatos a prestar para hacer mercado o un servicio de salud.

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18 de septiembre de 2026 a las 11:00 p. m.
Santiago Suárez CEO y cofundador de Addi. La empresa sostiene que las ventas de sus comercios aliados aumentan en promedio un 20 por ciento después de incorporar Addi como medio de pago.
Santiago Suárez CEO y cofundador de Addi. La empresa sostiene que las ventas de sus comercios aliados aumentan en promedio un 20 por ciento después de incorporar Addi como medio de pago. Foto: Addi Apid

La famosa ‘familia Miranda’, que ocupa muchos de los espacios comerciales del país, no solo va a mirar por gusto, sino porque no le alcanza para comprar y tampoco tiene quien le preste. Esa necesidad fue entendida por varios almacenes de ropa, calzado o electrodomésticos, que crearon sus propios esquemas de financiación, con los cuales un pantalón de 200.000 pesos se puede pagar en varias cuotas.

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Esa realidad del mercado colombiano fue correctamente leída por el caleño Santiago Suárez, quien se educó en Estados Unidos y tuvo allí sus primeros trabajos, aunque desde entonces tenía claro que al regresar al país quería emprender. “No sabía en qué, pero había trabajado en finanzas y tecnología. Nos dimos cuenta de que quienes ofrecían crédito no bancario lo hacían de forma manual y ahí vimos una gran oportunidad de usar tecnología”, recuerda.

También lo inspiraba la idea de hacer finanzas y banca de una manera diferente. “Quería ser parte del equipo que crea este nuevo futuro; ser parte de esa revolución”.

Así nació hace ocho años Adelante Soluciones Financieras, una empresa cuya marca Addi ya está en 100.000 puntos de venta físicos en el país. Su oferta inicial se concentró en crédito de consumo para los compradores de cadenas conocidas de moda, calzado y hogar. Es decir, llegaron para financiar a la desatendida familia Miranda.

Rápidamente fueron aumentando su oferta, a tal punto que en la actualidad Addi les presta a casi 4 millones de colombianos y está disponible en más de 1.050 municipios, que equivalen al 95 por ciento del país. No solo financian a quienes no tienen tarjeta de crédito (el 47 por ciento de sus clientes), sino también a quienes sí están bancarizados, pero buscan una opción ágil y sencilla de crédito. La promesa de Addi es que, una vez se hace la solicitud, la aprobación toma menos de un minuto.

De otra manera, no podrían haber llegado a las cadenas de supermercados, en donde su crédito es ofrecido en las cajas registradoras. En ese momento en que la persona termina de pasar sus productos y se totaliza el valor de la compra, rápidamente le dicen si le pueden prestar.

Ese ingreso al mundo de los supermercados (están el Éxito, Alkosto y Jumbo) fue la clave para su vertiginoso crecimiento de 2025, cuando sus ventas subieron 108 por ciento y llegaron a 656.300 millones de pesos.

Además de grandes superficies, Addi también entró a financiar a los clientes de las empresas de telecomunicaciones, motocicletas, aerolíneas y de servicios, como tratamientos odontológicos.

La ampliación de las opciones de crédito modificó el perfil de sus usuarios. En los primeros años predominaban las mujeres (dado que era un tema de moda y hogar), pero hoy la distribución entre hombres y mujeres es similar. La compañía maneja créditos promedio de 1,2 millones de pesos y sus clientes compran unas cuatro veces al año. Su financiación máxima es de 6 millones de pesos.

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En la actualidad Addi les presta a casi 4 millones de colombianos y está disponible en más de 1.050 municipios. Foto: .

Baja morosidad

Pese a que el crédito de consumo es usualmente uno de los que registran mayores niveles de morosidad en el país, en el caso de Addi aseguran tener una cartera sana, con retrasos en los pagos muy por debajo del 5 por ciento del total. Esto con todo y que les prestan a personas que el sistema financiero tradicional considera riesgosas.

Suárez atribuye esta situación al hecho de que llevan siete años construyendo un modelo de crédito y de originación con múltiples palancas para poder asumir bien el riesgo. “Partimos de la base de que este es un negocio donde tenemos que asumir riesgos. Cada vez que aprobamos una transacción, usamos más de cinco modelos, todos propiedad nuestra. También utilizamos herramientas de inteligencia artificial para hacer monitoreo y cobranza”, precisa.

Sus sistemas de medición de riesgo les permiten aprobar créditos a más de la mitad de quienes los solicitan. En Addi consideran, además, que su producto sirve para que quienes obtienen su primer crédito comiencen a construir su historial financiero.

El comercio electrónico es otra pieza de la estrategia. Addi opera en páginas web y redes sociales y cuenta, además, con un marketplace propio. La empresa calcula que su participación como medio de pago dentro de las ventas en línea de los comercios donde está integrada ronda el 20 por ciento. Su aplicación registra alrededor de 2,2 millones de usuarios activos mensuales.

“Nuestro marketplace es el de mayor crecimiento en Colombia y el único donde, sin importar el cliente, ofrecemos siempre cuotas sin interés en todas las referencias”, agrega el CEO de Addi.

Con más capital

El crecimiento de esta fintech ha requerido capital. Precisamente, este año cerró una ronda de Serie D por 85 millones de dólares, liderada por Citius (firma global de inversión enfocada en compañías de tecnología) y el banco BTG Pactual. “Esta fue la primera inversión de BTG Pactual, fuera de Brasil, en una compañía en etapa de expansión”, aclara Suárez.

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La empresa cuenta con algo más de 800 colaboradores y, pese a su constante expansión, por ahora no tiene como prioridad salir a otros países. El foco continúa en Colombia, donde considera que aún hay espacio para sumar categorías, clientes y establecimientos. Tampoco está contemplando, de momento, lanzar una tarjeta de crédito; su estrategia sigue concentrada en financiación de consumo de bajo monto.

“Democratizar el crédito es importante en Colombia, pero hay que hacerlo a la medida que lo necesita el país. Le pediría al nuevo Gobierno que apoye un marco regulatorio que promueva el crédito responsable y la inclusión financiera real. En la medida en que las pymes se reactiven y los consumidores tengan acceso a financiamiento formal, llegamos a la economía circular que nos saca adelante”, concluye el empresario.