entrevista

“Voy a seguir trabajando por la vida de los colombianos”: Supersalud

El superintendente de Salud, Fabio Aristizábal, asegura que siguen las amenazas en su contra por luchar contra los carteles de la salud en Colombia. Entrega un análisis de los problemas que hay en el sector.


SEMANA: ¿Qué ha sido lo más difícil de estos años de gestión?

Fabio Aristizábal: Enderezar el rumbo no era fácil, sabíamos lo que íbamos a enfrentar. Hemos identificado en estos 43 meses más de 70 modalidades de malas prácticas. Eso es lo más difícil de enfrentar, hacer que cambien los diferentes actores.

SEMANA: ¿Cuáles son las malas prácticas más comunes?

F.A.: De aseguradores, prestadores de usuarios y de entidades territoriales. Recibimos 400 hospitales públicos en riesgo financiero alto, que necesitaban ser recuperados, pues muchos de ellos fueron abandonados por la desidia y los desangraron prácticamente. Tenemos intervenidos 17 hospitales. Por otro lado, hay usuarios que reclaman medicamentos que no necesitan, que ponen una tutela para exigir que les contraten una cuidadora que en realidad quieren utilizar como empleada del servicio. Tenemos EPS que no han hecho bien la tarea, que desangraron al sistema de salud. Estamos ante un problema de actores, que el país tiene que corregir. También hospitales, inclusive algunos privados, que reciben un paciente en urgencias y empiezan a practicar procedimientos que el paciente no necesita o a pedir medicamentos innecesarios.

SEMANA: ¿Cuántas EPS han sido intervenidas?

F.A.: Cuando nosotros llegamos, recibimos cerca de 45 EPS, pero de esas solamente había 16 que tenían el certificado de habilitación, que lo vienen haciendo bien, que cumplen con indicadores financieros, con los indicadores de salud, con un buen gobierno corporativo y que han hecho una tarea con decoro. Teníamos muchas EPS que no hacían una buena labor y que, a pesar del tiempo, no cumplieron con la tarea. En vez de ir cerrando la brecha en sus indicadores, de corregir, de capitalizar, de pagar oportunamente, hicieron todo lo contrario. Empezaron a alejarse de la línea base y hoy tienen unas deudas prácticamente impagables.

SEMANA: Y, entonces, cuántos traslados…

F.A.: 9,3 millones de colombianos. Yo nunca aviso si vienen más intervenciones o no. Cada uno de ellos sabe en qué situación está económicamente, cuál es su situación financiera, cómo están los indicadores de salud y cada EPS sabe si le está cumpliendo o no al país.

SEMANA: ¿Ese traslado de pacientes no genera una carga financiera a las EPS que los reciben?

F.A.: Las EPS receptoras tienen indicadores muy distintos. Tienen la capacidad financiera, la solvencia para atender, pero, lo más importante, tienen una buena red de prestación. Empezamos haciendo unas mesas de flujo de recursos y jornadas de conciliación para recuperar plata a la red. Eso le permite a un usuario que no le nieguen el medicamento ni el tratamiento, que le hagan rápido su diagnóstico, y claro que tiene un impacto financiero, pero esas EPS cuentan con la capacidad. Lo más importante es que vienen atendiendo a la población porque lo hemos medido. Si no están contentos, se pueden trasladar a los 90 días, pero la gran mayoría se mantienen, permanecen en la EPS que el Ministerio de Salud les asignó.

SEMANA: ¿Qué otros resultados hay para garantizar la prestación del servicio de salud?

F.A.: Lo primero que hicimos fue el tema legislativo. Se amplió el portafolio de sanciones y esto permite castigar a los representantes legales, que son los que toman las decisiones. Estamos interviniendo hospitales para salvarlos, tengo 17 intervenidos, solamente uno no va en esa franja de recuperación, que es el del Chocó. Hay más de 562 investigaciones contra personas responsables del sistema. Corregir no era fácil, pero alguien tenía que empezar a hacerlo para ponerle orden al sistema.

SEMANA: Hay quienes están en contra de su gestión, lo ven como si fuera el malo…

F.A.: Cada que tomo una decisión de fondo aparecen acusaciones. Difaman de nosotros, me han investigado toda mi vida. Yo no tengo nada que ocultar, que lleven las pruebas a la Fiscalía. Malo si sí, malo si no, malo si actuamos, malo si no actuamos. Yo tengo la conciencia tranquila, voy por el camino correcto, y creo que lo que yo tenía que hacer lo estoy haciendo para proteger la vida de todos los colombianos y de la salud.

SEMANA: De todo lo que ha hecho en la Superintendencia, ¿qué lo hace sentir orgulloso?

F.A.: Yo encontré una entidad subvalorada, hoy tengo un rediseño institucional, hoy estamos los funcionarios mucho más especializados y una entidad trabajando por funciones. Además, interviniendo hospitales, liquidando unas EPS y fortaleciendo a otras. Publicamos las cifras y generamos transparencia. Hemos hecho un sinnúmero de cosas de las que me siento orgulloso.

SEMANA: ¿Siguen las amenazas en su contra?

F.A.: Yo ya no le estoy poniendo atención a eso. Yo voy a seguir trabajando por la vida de los colombianos.