La capital del Valle del Cauca está de luto. En un hecho que combina la crueldad de la inseguridad con la ironía de un destino truncado, Diego Fernando Mazabel, una de las figuras más queridas del sector de eventos, perdió la vida en un intento de robo que quedó registrado en cámaras de seguridad.
El último adiós a un hombre que celebraba la vida
La vida de Diego Mazabel, de 45 años, atravesaba su momento más dulce. Solo dos días antes de su muerte, el reconocido empresario había compartido en sus redes sociales un video que hoy saca lágrimas a sus miles de seguidores. Entre mariachis, flores y el respaldo de su congregación, Mazabel le pidió matrimonio a su pareja.
“Y sí, este año, además de ser wedding planner, Dios me da la bendición de ser novio. Te amo, nena, gracias por aceptarme y decirme que sí”, escribió en lo que se convertiría en su última publicación digital.
El mensaje, cargado de fe y esperanza, reflejaba la etapa de plenitud que vivía el hombre que dedicó su carrera a organizar los momentos más felices de otros a través de su proyecto ‘Cali Celebra’.
El crimen que estremece al barrio El Ingenio
El ataque ocurrió en el barrio El Ingenio, al sur de Cali. El hecho quedó registrado en un video que hoy es pieza fundamental para la Policía Metropolitana. En las imágenes, se observa el abordaje de los delincuentes y el desenlace fatal tras un presunto intento de hurto.
Fuentes oficiales confirmaron que Mazabel fue trasladado a un centro asistencial, pero la gravedad de las heridas terminó con su vida. El empresario era padre de dos hijos, de 14 y 16 años, y su gran sueño era mudarse con ellos al extranjero para asegurarles un futuro universitario de alta calidad.
¿Quién era Diego Mazabel y por qué su muerte impacta tanto?
Mazabel no era un desconocido en el Valle del Cauca. Como director de Cali Celebra, se consolidó como un referente de la estética y la logística en bodas de alto nivel. Sus colegas lo describen como un profesional “meticuloso y profundamente comprometido”.
Su asesinato no solo apaga la voz de un emprendedor, sino que pone de manifiesto la crisis de seguridad que atraviesa la ciudad. Cali cerró el año 2025 con cifras alarmantes: 1.065 homicidios, de los cuales más de 100 ocurrieron solo en el mes de diciembre. El caso de Mazabel adquiere una carga simbólica dolorosa, al tratarse de un ciudadano trabajador y alejado de cualquier estructura criminal.
La comunidad de empresarios de Cali ha manifestado su consternación. Para muchos, Diego era el ejemplo del “caleño que camella”, aquel que logró posicionar su marca gracias a una apuesta estética diferenciadora. Hoy, las cámaras de seguridad que registraron su muerte son el único rastro de un crimen que la ciudadanía exige que no quede en la impunidad.
Las autoridades han acordonado la zona y continúan las labores de investigación para identificar a los responsables, mientras la familia y amigos de Diego Mazabel intentan asimilar cómo un compromiso matrimonial terminó, dos días después, en un funeral que enluta a todo el país.










