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Iván Lalinde reveló detalles de su vida y su pareja

El presentador suele ser muy reservado con su vida privada, pues señaló que la respeta mucho.


El presentador Iván Lalinde siempre ha sido muy reservado con temas de su vida privada; de hecho, muy poco se sabe sobre su familia o pareja.

Además, debido a que es una incógnita para muchos, en Google hay algunas preguntas frecuentes de los usuarios sobre Lalinde.

El periodista decidió responderle a Pulzo dichas preguntas sin saltarse ninguna. Entre las más recurrentes se destacaban su estatura, su pareja, su verdadera edad, entre otras.

Así las cosas, Lalinde inició respondiendo que nació el 3 el marzo de 1974, por lo que tiene 48 años. Nació en Medellín, Antioquia, pero actualmente vive en Bogotá. Con respecto a su estatura, el presentador señaló que no estaba muy seguro porque creía que se estaba encogiendo.

“Me he ido encogiendo; era 1,87, y creo que ya estoy en 1,86 o 1,85. ¡Depende del estado de ánimo!”, expresó Iván Lalinde.

Muchos usuarios también están muy interesados en saber sobre la vida amorosa de Lalinde, por lo que pronto el periodista se tomó el tiempo de hablar sobre el asunto. En un primer momento, reveló que está enamoradísimo y que llevan alrededor de 17 años de relación. Sin embargo, reveló el motivo del porqué no muestra su vida amorosa.

“Yo respeto mucho la vida privada mía, la de mi círculo y la de mi familia. Entonces, yo digo: es que yo hablo es de mi trabajo, yo no hablo de mi vida. Ahí le digo a la gente: pare. Y no es por nada, porque además en ningún momento he tapado nada, pero me parece tan personal, que no le veo importancia para volverlo público”, expresó en el reto.

A Lalinde incluso le preguntaron por qué no tenía tatuajes, a lo que señaló que, a pesar de que le parece que se ven bien, decidió “pasar limpio” por esa etapa.

“No tengo tatuajes. Me parece que se ven muy lindos, pero yo un día dije: yo no me voy a hacer tatuajes; voy a pasar limpio por ahí”.

Con respecto a su madre, el presentador señaló que es una mujer hermosa de 92 años, su nombre es Tere Gallego. “Es una mamacita hermosa. Una mujer de 92 años, ¡linda!”, dijo Iván. En el mismo renglón, el presentador aprovechó la oportunidad para referirse a su padre, quien murió durante la pandemia.

Iván Lalinde reveló algunas de sus angustias

“¡Me encanta volver a mi casa, que es Caracol!”, dice emocionado desde el otro lado de la línea el presentador paisa Iván Lalinde, que regresa a una faceta con la que se dio a conocer en todo el país cuando conducía El precio es correcto, programa que estuvo al aire entre los años 2011 y 2014.

En entrevista con SEMANA, cuenta que cuando le llegó la propuesta de ser el presentador de La Voz Kids lloró de emoción. “Es un formato tan especial que, de verdad, estoy muy agradecido, siento que es un regalo, un premio de la vida y un espaldarazo del canal para mí”, dice.

Desde su salida del Canal RCN en 2020, su ausencia fue notoria entre el público familiar, incluso estuvo ausente de las redes sociales, hasta que un buen día comenzó a tejer y a mostrar sus productos, que incluso ayudó a promocionar su gran amigo Carlos Vargas.

Era pandemia, las obligaciones apremiaban, el trabajo escaseaba y la angustia comenzó a hacer de las suyas. “Uno se afana, es humano, pero si algo nos enseñó la pandemia es que nada es fijo, nada es permanente, no nos podemos apegar a absolutamente nada. Decir que estaba tranquilo, sería una mentira, uno siente una angustia horrorosa: ‘Juepucha no me va a alcanzar la plata, me va a tocar medidas de emergencia”.

Conforme pasaron los meses, la angustia mermó y fueron muchos los aprendizajes en ese tiempo cesante. “Aprendí a valorar mi tiempo libre, el tiempo en mi casa y el tiempo con mi familia, aprendí que en esta vida lo que más se necesita es el aire para respirar. Nunca me hizo falta una libra de arroz, unos huevos, una leche, y con eso, daba gracias a Dios de tener comida en la nevera, de poder pagar los servicios”, dijo.

Logró entonces relajarse, permitirse estar tranquilo, sereno y esperar con calma. “Dejé que las cosas fluyeran y que llegara lo que debía llegar”.