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“Creo en la importancia de los mercados libres y la solidaridad social”: Daniel Gómez Gaviria, el economista que quiere llegar al Senado

Daniel Gómez Gaviria, candidato al Senado con el número 25 por el Nuevo Liberalismo, asegura que su formación académica y su trayectoria en el sector público y privado, y en organismos multilaterales, le permitirán construir, escuchando a los diferentes grupos de la sociedad civil y al sector productivo, una propuesta legislativa.

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19 de febrero de 2026, 1:26 p. m.
Daniel Gómez Gaviria es candidato al Senado con el número 25 por el Nuevo Liberalismo.
Daniel Gómez Gaviria es candidato al Senado con el número 25 por el Nuevo Liberalismo. Foto: Daniel Gómez Gaviria - API

Con una visión clara sobre lo que realmente necesita el Congreso, el economista Daniel Gómez Gaviria planea llegar al Senado con una propuesta centrada en el rigor técnico, escucha y un trabajo en equipo para tramitar leyes que sí beneficien a los ciudadanos, y el control político a las políticas públicas. Este candidato asegura que su trayectoria le ha permitido conocer cómo se diseñan, se financian y se ejecutan las decisiones que después se convierten en ley, y por eso sostiene que ese rigor es necesario en el Estado.

Con un doctorado en la Universidad de Chicago y experiencia en organizaciones como el Consejo Privado de Competitividad, Banco Mundial y el Foro Económico Mundial, además de su paso por entidades públicas como la subdirección del DNP y la docencia universitaria, Gómez Gaviria plantea una agenda enfocada en eficiencia estatal, revisión normativa y fortalecimiento de la educación como herramienta de movilidad social.

Daniel Gómez Gaviria tiene una amplia trayectoria. Cuenta con un doctorado en la Universidad de Chicago y experiencia en organizaciones como el Consejo Privado de Competitividad, Banco Mundial y el Foro Económico Mundial.
Daniel Gómez Gaviria tiene una amplia trayectoria. Cuenta con un doctorado en la Universidad de Chicago y experiencia en organizaciones como el Consejo Privado de Competitividad, Banco Mundial y el Foro Económico Mundial. Foto: Daniel Gómez Gaviria - API

Usted ha estado en la rama ejecutiva, en organismos internacionales y en el sector privado. ¿Qué lo llevó a aspirar al Senado?

Daniel Gómez Gaviria (D.G.G.): Durante mi carrera profesional trabajé en varias oportunidades con el Congreso. Fui asesor en el Ministerio de Comercio y participé en la construcción del Plan de Desarrollo del 2014 a 2018, lo que implicó discusiones permanentes con congresistas. Luego, como subdirector del Departamento Nacional de Planeación, participé en debates de control político. Y desde el Consejo Privado de Competitividad también trabajé con congresistas y sus equipos. En esas experiencias entendí que muchas veces el Congreso legisla sin tener toda la información técnica disponible. Me di cuenta de que las destrezas y el conocimiento que uno adquiere diseñando política pública pueden servir para hacer mejores leyes, identificar mejor los problemas y proponer soluciones que realmente los resuelvan en beneficio de todo el país.

¿Qué cambia cuando un economista formado en la academia, con maestrías y doctorado en economía y finanzas, llega al Congreso?

D.G.G.: Cambia la forma de aproximarse a los debates. Yo he trabajado en el Banco Mundial, en el Foro Económico Mundial, en el Gobierno nacional y con el sector privado. Eso me permite ver los problemas económicos desde distintas perspectivas. El próximo Senado va a enfrentar discusiones fiscales, presupuestales, de reactivación económica, de rescate de sectores estratégicos como la salud, el acceso a la economía del cuidado, la atención a la primera infancia, y la educación media. Creo que un senador que combine experiencia técnica, pública y privada puede aportar rigor en esas discusiones y capacidad de diálogo con distintos actores. Así mismo, mediante el ejercicio del control político, que debe realizar el Congreso de la República, un Senador como yo estaría en capacidad de hacer un seguimiento al diseño e implementación de los programas y políticas públicas.

"Creo que un senador que combine experiencia técnica, pública y privada puede aportar rigor en en las discusiones y capacidad de diálogo con distintos actores", Daniel Gómez Gaviria.
"Creo que un senador que combine experiencia técnica, pública y privada puede aportar rigor en las discusiones y capacidad de diálogo con distintos actores", Daniel Gómez Gaviria. Foto: Daniel Gómez Gaviria - API

Usted se define como liberal…

D.G.G.: Soy profundamente liberal. Creo en las libertades individuales, en la asociación y en el trabajo de la sociedad civil organizada. Creo en la importancia de los mercados libres para organizar nuestra actividad económica. Eso no significa desconocer el rol del Estado. El Estado debe resolver fallas de mercado, garantizar bienes públicos y coordinar, pero no debe reemplazar al sector privado donde, en ocasiones, este puede hacerlo mejor. Resolver problemas ambientales, sociales y económicos requiere entender cuál es el rol de cada uno y que trabajen conjuntamente.

Desde su experiencia en el Ejecutivo, ¿cuáles son los cambios urgentes para el poder Legislativo?

D.G.G.: Lo primero es la eficiencia del gasto. Incorporar por ley requisitos de evaluación, monitoreo y mecanismos para eliminar programas que no funcionan. Cada peso que sale de impuestos debe gastarse en algo que realmente sirva. Lo segundo es la mejora normativa. Se generan aproximadamente 25 normas diarias y eso implica costos e incertidumbre. Si el gobierno quiere sacar una nueva norma, debería eliminar otra obsoleta. No podemos seguir acumulando regulación. Y lo tercero es fortalecer oportunidades de educación. Que sea un pilar. Es necesaria una actualización de la Ley de Primera Infancia para garantizar nutrición y educación desde la gestación hasta los primeros años de vida, y un énfasis fuerte en los grados décimo y once, que son la bisagra donde los jóvenes deciden su futuro. Además, una Primera Infancia más protegida facilita una mayor participación de la mujer en la educación superior y el mercado laboral.

Usted insiste en la alianza público-privada…

D.G.G.: Desde la Constitución del 91 habíamos logrado un consenso público-privado. El sector público y el privado tienen que trabajar conjuntamente en educación, salud e infraestructura. Si algo puede hacer el sector privado movilizando recursos y talento, tenemos que aprovecharlo. Por ejemplo, en educación técnica y tecnológica necesitamos formación dual, donde empresas e instituciones diseñen juntos programas cortos que respondan a necesidades reales. No debería ser un senador el que diga qué sector fortalecer, sino permitir que empresas, universidades y jóvenes reaccionen rápidamente a las señales del mercado.

Sus propuestas en educación enfatizan la primera infancia y los grados décimo y once. ¿Cuál es su planteamiento?

D.G.G.: La primera infancia debe ser una política de Estado. No puede depender del liderazgo circunstancial de una primera dama. Necesitamos articular educación, salud y prosperidad social para garantizar nutrición y formación desde la gestación hasta los primeros años de vida. Y en educación media tenemos que fortalecer décimo y once, porque ahí los jóvenes deciden su futuro. No todos tienen que ir a la universidad. Necesitamos abrir un árbol de posibilidades, fortalecer la educación técnica y tecnológica, y mejorar la pertinencia.

¿Cómo ha estructurado su campaña?

D.G.G.: Es una campaña de opinión y de interacción en las calles y los barrios con los ciudadanos. No tengo estructuras ni maquinarias. Se basa en mi hoja de vida, en mi trayectoria y en mi capacidad de diálogo. He recorrido el Eje Cafetero, Cundinamarca, Cali, Barranquilla, Cartagena, Meta y Boyacá. Combino encuentros con empresarios, emprendedores, líderes sociales y jóvenes, participación en medios, redes sociales y trabajo en calle. No es una campaña de acuerdos clientelares, es una campaña de acuerdos programáticos que busca trasladar y hacer accesible el lenguaje técnico a los ciudadanos.

¿Por qué considera que su perfil es una buena opción para el Senado?

D.G.G.: Porque el Congreso va a ser fundamental para el equilibrio institucional. Necesitamos un Senado que estudie los proyectos de ley, que haga control político serio y que entienda cómo funciona el Estado. Yo ofrezco experiencia pública, privada e internacional, formación sólida y la decisión de ir a trabajar. No voy al Senado a hacerme popular. Voy a debatir con rigor, a construir acuerdos sobre ideas y a aportar desde el conocimiento técnico.

Con el número 25 del Nuevo Liberalismo, Daniel Gómez Gaviria plantea una candidatura que busca trasladar el lenguaje técnico de la política pública al debate legislativo, convencido de que el rigor académico y la experiencia en la gestión sean herramientas para fortalecer el trabajo del Congreso.

*Contenido elaborado con apoyo de Daniel Gómez Gaviria - Publicidad política pagada