En un texto narrado en primera persona, el comandante que cuida el Támesis de Londres narró cómo encontró a Zulma Guzmán en las heladas aguas de ese río. James Anthony comenzó por contar que lleva muchos años en ese trabajo, y que por eso esas llamadas desesperadas suelen no ser extrañas. “Persona en problemas, barco en problemas, perro en problemas, gato en problemas… Ya te haces una idea”, aseguró.
Pero lo que le sucedió ese día en que encontró a la mujer más buscada de Colombia fue diferente. “No era ninguna sorpresa cuando recientemente el teléfono empezó a sonar a las 6:40 de la mañana y la Guardia Costera envió al bote salvavidas a asistir a una persona en el río, en el puente de Battersea”, agregó.

El hombre narra que a esa hora de la mañana muy pocas personas suelen estar en ese lugar por las temperaturas invernales. De hecho, detalla que solo salen quienes entrenan para competencias de remo.
Anthony asegura que cuando se enteró de que una persona estaba chapoteando en esas aguas, salió en punta. Y, andando en la rápida embarcación que usa para esa labor, “el reflector de la tripulación del bote salvavidas detectó un pequeño chapoteo a unos 25 metros delante de nosotros. Casi como un pequeño pájaro intentando volar fuera del agua, o una nutria recorriendo su camino a través del río”.
Pero rápidamente el equipo de rescate se dio cuenta de que estaban ante dos brazos, con un agravante: la señora no quería ser rescatada. Anthony explica que en esas condiciones meteorológicas cargar un cuerpo en esa temperatura es muy difícil.
“Y así fue como, con cientos de horas de práctica y experiencia a sus espaldas, un experiodista, un excartero, un exsoldado y un magnate empresario retirado lograron recuperar a una señora que estaba bastante ansiosa por no ser recuperada… Si bien no esperamos abrazos y besos cada vez que alguien es rescatado del Támesis, fue bastante extraño que ella pareciera tan decidida a no recibir ayuda”, agrega.
El comandante del Támesis no tenía ni idea de que esta persona tenía tremenda historia detrás y que en ese momento tenía una orden de captura de la Interpol, y era señalada del asesinato de dos niñas.
El caso conmovió a los colombianos, pero ante la fuga de Guzmán a Londres y su rescate en esas aguas —algo que no es común en esa ciudad—, pasó también a las primeras planas de la prensa británica.

En los tabloides, Guzmán es conocida como “la asesina de las frambuesas”. La prensa de ese país ha dedicado varios artículos a detallar cómo la mujer logró esconderse en Londres, tras presuntamente haber cometido un asesinato, tras una relación de infidelidad con el papá de una de ellas.

Antony concluye su relato: “Como en cada rescate llevado a cabo por la RNLI en los últimos 201 años, no hubo juicio… Solo orgullo por el trabajo bien hecho. Y un chiste sobre cómo podrías superar a la Interpol, pero nunca superarás al bote salvavidas de Chiswick”.











