Cientos de personas salieron este domingo, 8 de diciembre, a las calles de Damasco y de Estambul, en Turquía, donde vive una diáspora de medio millón de sirios, para celebrar la “huida” del presidente Bashar al Asad de la capital siria, ahora en manos de los rebeldes.
En Damasco resonaron disparos de júbilo y plegarias religiosas por los altavoces de las mezquitas, y en Estambul centenares de sirios se congregaron frente a la gran mezquita del barrio de Fatih pese a la fuerte lluvia, luego del ataque perpetrado a primera hora del día por los rebeldes.

La alianza rebelde siria liderada por islamistas anunció en la televisión la toma de Damasco en una ofensiva relámpago y la caída del régimen de Bashar al Asad, que según Donald Trump huyó del país tras perder el respaldo de Rusia, que también confirmó su salida.

Siria es escenario de una guerra civil desde la violenta represión en 2011 por el régimen de Al Asad de las manifestaciones prodemocráticas en su país en el marco de las denominadas “primaveras árabes”.







