Hay un país en Latinoamérica que destaca por no tener un ejército y además ofrecer una seguridad que sobresale sobre el territorio, pues otras naciones de la región suelen encabezar las listas de los lugares más inseguros para vivir, lo que reduce de manera considerable la calidad de vida.
Se trata de Costa Rica, que abolió sus fuerzas armadas el 1 de diciembre de 1948, luego de que culminó la guerra civil. Para el año siguiente, la decisión fue consagrada en la Constitución. Históricamente, este país ha sido uno de los más seguros tras redirigir los fondos que antes eran para defensa a sectores como la educación, la salud y la protección del medio ambiente.

El Gobierno asegura que, gracias a que se prohibió la creación de un ejército permanente, “se logró cambiar las armas por lápices y cuadernos, y así destinar más presupuesto a promover la alfabetización, la cobertura de centros educativos y la calidad en el aula", de acuerdo con la información en la página web.

Para reemplazar algunas de las labores del ejército, en Costa Rica se hace uso de la Fuerza Pública, que son agentes de la policía encargados de la vigilancia interna y la seguridad de la ciudadanía.

También mantiene su seguridad mediante tratados internacionales y, en algunos casos, cuenta con el apoyo diplomático y judicial para resolver altercados dentro del país. El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) es el principal acuerdo de defensa, firmada por la mayoría de los países del continente, incluyendo Estados Unidos, Colombia, Brasil y Chile.

Estados Unidos es el socio más cercano en temas de seguridad, pues colabora con agencias del Gobierno para fortalecer las fronteras y sostienen un convenio que le permite a la Armada estadounidense patrullar aguas internacionales y así combatir las rutas del narcotráfico.

La Organización de los Estados Americanos (OEA) también tiene un papel en la defensa del país de Centroamérica. En conflictos pasados, por ejemplo con Nicaragua, este organismo internacional intervino, junto con la Corte Internacional de Justicia, para resolver las diferencias sin usar la fuerza.
Costa Rica, además, es considerado como la “Suiza de Centroamérica”. Al mismo tiempo, informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) establecen que la esperanza de vida de los ciudadanos de este país alcanza hasta los 81 años, lo que convierte a Costa Rica en el segundo país más longevo de Latinoamérica.
