Rusia lanzó una dura advertencia del “caos” en toda la región de Oriente Próximo que puede desatar cualquier ataque contra Irán, en medio de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Teherán con el envío de una importante flota naval a la zona.
“Es evidente que el potencial negociador en Irán está lejos de agotarse. Y, por supuesto, en este sentido, el enfoque principal debe estar en los mecanismos de negociación”, dijo el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, quien ha pedido a todas las partes que “ejerzan contención y renuncien al uso de la fuerza”.
A juicio de Peskov, “cualquier acción de fuerza solo puede crear caos en la región y tener consecuencias muy peligrosas en términos de desestabilización del sistema de seguridad”, recoge la agencia rusa Interfax.

Trump aumentó la presión contra Teherán asegurando que “una flota mayor” que la enviada a Venezuela antes del ataque en el que fue capturado el dictador venezolano Nicolás Maduro, se está dirigiendo hacia Irán y ha amenazado con un ataque “mucho peor” que el ejecutado en junio de 2025 si no hay un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
De parte de la República Islámica, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, dijo que el país está preparado para responder a un ataque “de forma inmediata y contundente”.

“Nuestras valientes Fuerzas Armadas están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión contra nuestra querida tierra, aire y mar”, dijo.
Según ha indicado, las “valiosas lecciones” de la guerra de los doce días, en referencia a los ataques cruzados entre Israel e Irán del mes de junio, han permitido “responder con mayor firmeza, rapidez y profundidad”.

Irán vincula estas amenazas a una continuación de la ofensiva militar lanzada por Israel en junio de 2025, a la que posteriormente se sumó Washington con bombardeos contra tres instalaciones nucleares.
Finalmente, el ministro iraní de Exteriores mantendrá conversaciones en Turquía, que quiere jugar un rol de mediador para calmar la tensión entre Teherán y Washington y evitar un ataque norteamericano.
El ministro turco de Relaciones Exteriores, Hakan Fidan, “reiterará la oposición de Turquía a cualquier intervención militar contra Irán, e insistirá en los riesgos de tal iniciativa para la región y el mundo”, declaró un responsable de la cancillería turca.

Turquía se prepara, no obstante, para cualquier escenario, y estudia la forma de reforzar su frontera en caso de caída del régimen iraní, según indicó el jueves a AFP un alto responsable.
*Con información de Europa Press.
