Cuando los norteamericanos pensaban que ya habían soportado temperaturas sofocantes durante los últimos días, llega una nueva alerta de calor extremo al centro y suroeste del país.
Los expertos del Servicio de Meteorología Nacional (NWS) pronostican que se avecina más calor en el desierto del suroeste, lo que incluye estados como Arizona, California y Nevada.

Lo que debe saber acerca de la ola de calor
Muchas de las advertencias climáticas de calor extremo permanecerán vigentes hasta el sábado en la noche, ya que el NWS advirtió sobre la presencia de una peligrosa ola de calor que comenzará a formarse en el suroeste del país a finales de la semana.
De acuerdo a la información climática, se espera que las temperaturas máximas en California alcancen los 32 o 38 °C, y en otras partes del desierto del suroeste podrían alcanzar los 43 °C.
Estas altas temperaturas representan una amenaza para quienes no cuentan con un sistema de refrigeración adecuado, para quienes sean más sensibles al calor y para quienes deban realizar actividades al aire libre.
Aunque estos 3 estados serán los más afectados por el calor extremo, la temperatura aumentará en otras partes de Estados Unidos, incluido el noroeste del pacífico, de acuerdo a o que se informa en Newsweek.

Recomendaciones para tener en cuenta
La recomendación es mantenerse hidratado y evitar exponerse al sol sin bloqueador solar, ni a las horas en donde el golpe de calor puede ser más fuerte.
Por otra parte, es importante estar pendiente de los vecinos de su comunidad y del comportamiento de las mascotas, las cuales pueden verse afectadas por las altas temperaturas.
“Tome precauciones adicionales al aire libre. Use ropa ligera y holgada”, indicó una alerta de calor extremo emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) en Hanford, California.
Una gran ola de calor golpeará gran parte del sur de California, Nevada y el oeste de Arizona, por lo que se mantienen las alertas ya que puede representar una amenaza sería para la salud pública, la infraestructura energética y el entorno natural de estas regiones.
Las temperaturas extraordinarias y el calor persistente, incluso durante la noche, elevan el riesgo de enfermedades por calor, especialmente entre personas vulnerables, incluidos ancianos, niños y quienes trabajan al aire libre.
Por otra parte, el calor intenso es propicio para que se generen las condiciones propicias para la formación de incendios forestales.
De hecho, ya se han emitido múltiples avisos de riesgo extremo de calor y banderas rojas en amplias regiones del suroeste, y se han desplegado centros de enfriamiento y recursos contra incendios para mitigar los impactos.

Lo mejor es estar pendientes de la actualización de los boletines meteorológicos para poder anticiparse a los fuertes cambios de temperatura que pueden afectar a esta parte de Estados Unidos.
