Fueron cuatro las personas procesadas y presentadas ante jueces de control de garantías en el marco de una investigación que adelantó la Fiscalía y que reveló cómo una organización criminal logró meterse en las entrañas de la justicia y robarse los vehículos que eran objeto de embargo.
El caso ocurrió en la ciudad de Sincelejo, Sucre, donde los investigadores lograron establecer cómo los ahora capturados constituyeron una sociedad para presentarse como responsables de los parqueaderos donde se llevaban los vehículos embargados en diferentes procesos civiles.

En el parqueadero permanecían los vehículos inmovilizados y, de acuerdo con el reporte de los investigadores, los empezaron a vender de acuerdo a su antigüedad en los parqueaderos. Una red criminal logró apropiarse de una docena de vehículos supuestamente a órdenes de los juzgados.
“Las actividades investigativas adelantadas por la Fiscalía General de la Nación pusieron en evidencia a una red delincuencial señalada de hurtar vehículos embargados en medio de procesos civiles para posteriormente comercializarlos a terceros interesados en diferentes municipios de Sucre y Cesar”, señaló la Fiscalía.
En audiencias concentradas, la Fiscalía presentó toda la evidencia para advertir que los cabecillas de esta organización criminal efectivamente lograron constituir sociedades que sirvieron para esconder el hurto de los vehículos que estaban en los juzgados, pero bajo responsabilidad de los parqueaderos.

“Los elementos materiales probatorios dan cuenta de que los integrantes de esta estructura ilegal se habrían articulado para constituir sociedades comerciales y abrir dos parqueaderos en Sincelejo, que les sirvieron para recibir automotores inmovilizados y afectados en procesos judiciales, cuando en realidad no tenían autorización para prestar este servicio”, dijo la Fiscalía.
La contundencia de los elementos materiales probatorios recaudados por la Fiscalía, durante al menos seis meses de investigación, con una decena de denuncias por hechos que advertían el hurto de vehículos que se supone estaban en los parqueaderos asignados por los juzgados, permitió que los cabecillas aceptaran la responsabilidad en los delitos imputados.

“Estas personas fueron presentadas ante un juez penal de control de garantías y un fiscal de la Seccional Sucre les imputó los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado agravado. Tres de los procesados aceptaron cargos y todos deberán cumplir medida de aseguramiento domiciliaria”, explicó el ente acusador.
