Colombia es un país altamente sísmico debido a su ubicación geográfica. Se encuentra en una zona donde convergen varias placas tectónicas, como la Nazca, la Suramericana y la del Caribe. Estas placas están en constante movimiento y fricción, lo que genera una gran cantidad de energía que se libera en forma de sismos.
Además, Colombia cuenta con numerosas fallas geológicas que aumentan la susceptibilidad a estos eventos naturales. Por esta razón, los temblores son frecuentes en diversas regiones del país, siendo especialmente activas las zonas costeras y alrededor de las cordilleras.
El Servicio Geológico Colombiano es la entidad encargada de monitorear diariamente los movimientos telúricos.