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Además de las banderas de Colombia, en Cali venden banderas del M-19 por la posesión de Petro

Vendedores informales venden también banderas del M-19 para que celebren posesión de Gustavo Petro en la Presidencia de la República de Colombia.


En el departamento del Valle del Cauca, exactamente en la ciudad de Cali, como en otras ciudades principales, los colombianos están atentos a lo que será este domingo 7 de agosto el paso de mando en la Presidencia de la República de Ivan Duque a Gustavo Petro.

Las ciudades se han preparado con muestras folclóricas y puntos habilitados con pantallas para seguir la transmisión en vivo del acto simbólico más importante de los últimos tiempos, pues se posesiona en el poder la izquierda.

SEMANA realiza de cerca un acompañamiento en esos sitios y en esa ciudad se encontró entre las novedades que vendedores informales están comercializando, junto a las banderas de Colombia, banderas alusivas a la organización terrorista urbana colombiana, Movimiento 19 de Abril, conocido por su acrónimo M-19.

José Campo Cortes, un caleño dedicado al oficio, aseguró que la venta durante el día de estas banderas de colores blanco, azul y rojo, marcadas con el M-19, han sido las más vendidas para la celebración de la posesión del nuevo presidente de Colombia, Gustavo Petro.

“Yo me rebuscó la vida con esto, hoy bendito Dios estamos bien, me ha ido bien gracias a Dios, hoy estoy vendiendo de Colombia y del M-19. He vendido más o menos 30 o 40 banderitas, todas del M-19 en Colombia″, dijo el vendedor.

Los precios de las banderas oscilan entre los 10.000 pesos, en adelante, “Hay unas que las vendo a 10.000, 15.000 y 20.000, estaré aquí hasta las 4:00 o 5:00 de la tarde”, manifestó Campo a SEMANA.

En otra parte del país, en Bogotá, frente a la Casa Museo Quinta de Bolívar, simpatizantes del M-19 cantaron para el presidente electo Gustavo Petro, el himno del grupo guerrillero desmovilizado al que él perteneció.

La llegada de Gustavo Petro al poder significa un punto quiebre en la historia del país. Se trata del comienzo de un periodo de muchas “primera vez”: El primer gobierno de izquierda, la primera vez que un exguerrillero llega al poder, y la primera vicepresidenta afro.

Por décadas, Gustavo Petro había sido el más feroz opositor. En el pasado, ninguna de las propuestas de la izquierda en Colombia había siquiera acariciado el triunfo. Y es que pese a que Petro tenía 10 años, cuando se creó el M-19, según los manifiestos del grupo insurgente, buscaban lograr una “democracia verdaderamente participativa en Colombia”, sin referente marxista, al contrario de las Farc, el ELN y el EPL.

Seguramente, Petro hubiera preferido pronunciar su discurso triunfal el 19 de abril, coincidiendo con la fecha de su natalicio, del nacimiento del M-19, y muy cerca de la fecha del aniversario de la muerte a bala de Jorge Eliécer Gaitán, tres cuadras al sur del Capitolio, el 9 de abril de 1948, en lo que la historia conoce como el Bogotazo. El caudillo liberal ha sido uno de los tres líderes políticos colombianos que Petro definió como sus referentes, y a quienes ha tratado de emular cuando ha necesitado hacerlo, sin importar coincidencias ideológicas.

La carrera que llevó a Gustavo Petro a la Casa de Nariño está llena de vericuetos y complejidades. Hasta hace unos años, en Bogotá, solo los más entendidos tenían referencias suyas. Candidato a la Alcaldía Mayor en 1997, séptimo entre los 15 candidatos que salieron en el tarjetón la primera vez que Enrique Peñalosa resultó elegido en el segundo cargo de elección popular más importante del país. Y hoy se posicionará como el nuevo presidente de Colombia.