Diez días después del terremoto que golpeó a Cali el pasado 10 de agosto, los equipos de emergencia finalizaron las labores de búsqueda en el edificio Vanessa, uno de los lugares donde se concentraron las operaciones de rescate más complejas tras el sismo. Con la recuperación de la última víctima que permanecía entre los restos de la estructura, las autoridades dieron por terminada esta etapa de la emergencia.

El balance final de este punto de la emergencia deja 22 personas fallecidas, entre ellas 13 mujeres, siete hombres y dos menores de edad. Durante las labores también se logró encontrar con vida a un gato, mientras que un perro fue localizado, lamentablemente, sin vida.
La operación contó con la participación de numerosos equipos y entidades que durante varios días trabajaron de manera conjunta. Bomberos, Fuerza Pública, grupos especializados de búsqueda y rescate, Fiscalía, autoridades distritales y departamentales, además de organismos nacionales e internacionales, hicieron parte del dispositivo desplegado en el lugar.
Entre los organismos de socorro que ayudaron en el área están el equipo USAR de Israel, unidades de Bomberos de Bogotá y Yumbo, la Defensa Civil y los Topos Aztecas. Su participación permitió incorporar equipos especializados para agilizar las labores.

La respuesta también contó con el respaldo de empresas privadas, organizaciones y ciudadanos que facilitaron maquinaria, alimentos, elementos de trabajo y otros recursos necesarios para mantener las operaciones durante los diez días de búsqueda.
Con la culminación de esta operación, el Puesto de Mando Unificado instalado en el edificio Vanessa fue levantado y los equipos utilizados durante la emergencia comenzaron a ser retirados. De esta manera, la atención de este sector entra en una nueva fase, en la que el objetivo será determinar los daños que persisten y establecer las condiciones necesarias para recuperar progresivamente la zona.
Las autoridades indicaron que estas evaluaciones serán determinantes para establecer qué medidas deberán implementarse en cada inmueble y evitar que la reapertura de la zona represente nuevos riesgos para la ciudadanía.

El cierre de la operación en el edificio Vanessa marca el final de uno de los capítulos más dolorosos de la emergencia provocada por el terremoto. Ahora, Cali deberá concentrar sus esfuerzos en la atención de las familias afectadas, la recuperación de los sectores comprometidos y la reconstrucción de las zonas que resultaron destruidas por el sismo.
La emergencia en este punto termina, pero comienza un proceso de recuperación que podría extenderse durante los próximos meses y que tendrá como prioridad garantizar la seguridad de los habitantes antes de recuperar completamente la actividad cotidiana.
