Este lunes, 5 de octubre, cansada de rogar en una EPS en Cali que le programaran una cirugía considerada de vital importancia para salvar la vida del caleño Gabriel Ávila, su esposa, la periodista María del Pilar Aguilar Salazar, no encontró otro remedio que atarse a una cadena y un candado para exigir una solución.
“Nunca he preparado nada para reclamar un servicio, he visibilizado muchas situaciones de salud en el país, conozco muy bien cómo funciona el sistema, pero he visto gente morir, a la que les he hecho denuncias, y no quería que mi esposo pasara por lo mismo”, contó la periodista.

El viacrucis, como ella lo llama, comenzó hace un año. Su esposo fue diagnosticado, casi al mismo tiempo, por dos graves enfermedades: una cardiaca, que obligaba a una cirugía de corazón abierto, y un cáncer en la tiroides.
La batalla era para determinar qué intervención le practicaban primero. Luego de los trámites propios con la EPS, logró que le hicieran la cirugía de corazón.

Su esposo estuvo internado y, luego de un tortuoso proceso, pudo regresar a casa con medicamentos de anticoagulación.
Ahora, venía otra batalla: lograr la cirugía para extirpar un nódulo 64 por ciento maligno en la tiroides. María del Pilar obtuvo una orden médica, pero esta debía ser autorizada para que fuera programada la cirugía.

Sin embargo, pasaron los días y la orden se venció. Otra vez, tuvo que ir a la EPS para que le dieran un nuevo documento. Con este en las manos, ella y su esposo vieron cómo pasaba el tiempo, su salud se deterioraba y no encontraban solución.
“Hoy mi esposo fue a llevar la orden, pero se le vencía hoy. Mi esposo se fue y me dijo que debía hacer renovar la orden. Dije: ‘No más’. Llevé mi cadena, mi candado, hice bulla, me mandaron policía, seguridad privada y dije que no me iba hasta que no me dieran orden de cirugía”.

Gabriel fue internado en una sala de espera. Le prometieron que le harán tránsito de medicamentos anticoagulantes durante siete días para que no se desangre en la cirugía, que deberá ser practicada en una semana. Ahora, espera disponibilidad de un cuarto para pasar allí su hospitalización.
