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Lady Gaga
La cantante explicó que un rayo cayó cerca del lugar del evento. - Foto: FilmMagic

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Por tormenta eléctrica, Lady Gaga no pudo terminar el último concierto de su gira en Miami

La cantante entregó un emotivo discurso y entre lágrimas les pidió disculpas a sus seguidores.

La reconocida y galardonada Lady Gaga emitió un emotivo mensaje a través de su cuenta de Instagram, luego de verse obligada a cancelar uno de sus conciertos en Miami, Florida, tras el empeoramiento del clima en la zona, que amenazaba con una tormenta eléctrica, mientras el huracán Fiona desataba deslizamientos e inundaciones en Puerto Rico.

La cantante, que se encontraba dando un show en el Hard Rock Stadium, en el marco de su gira The Chromatica Ball, según explicó en medio del llanto en su video para la red social, que la tormenta estaba tan intensa que, incluso, un rayo alcanzó a caer cerca del lugar del evento.

“Realmente tratamos de terminar el espectáculo esta noche en Miami, pero no pudimos, porque incluso cuando las lluvias pararon, hubo un rayo que cayó directamente al suelo muy cerca de nosotros”, explicó Gaga, quien se vio devastada por la cancelación del evento.

“Sé que durante mucho tiempo siempre quise ser esa perra mala e incondicional, pero lo que realmente quiero es también ser responsable y amorosa, y no sé qué haría si algo le pasara a alguno de los espectadores, o a cualquier miembro de mi equipo o mi banda o mis bailarines”, continuó, explicando que lo que más temía era que alguna persona saliera lastimada por no acoger los consejos.

En la descripción del video, Gaga escribe que, tras ser llamada “madre monstruo”, le surgió la necesidad de poner a sus seguidores y miembros del equipo a salvo.

“Miren, durante años algunos de ustedes me han llamado ‘madre monstruo’, en mi corazón sabía que era mejor mantenerlos a salvo. Gracias por creer en mí. Esta fue la mejor gira de mi vida y apreciaré este momento para siempre; me tomó mucho tiempo sanar, pero lo hice”, aseguró la artista.

Huracán Fiona llegó a República Dominicana tras dejar daños catastróficos en Puerto Rico

“El ojo del huracán Fiona tocó tierra en la costa de República Dominicana cerca de Boca de Yuma a las 03H30 (07H30 GMT)” con vientos estimados en 150 km/h, se publicó en el Twitter del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).

República Dominicana suspendió la jornada laboral del lunes y declaró en alerta roja a 13 de sus 32 provincias, ubicadas en el norte y el este del país.

El huracán es de categoría 1, la más baja de las cinco en la escala de Saffir-Simpson, pero se espera que “se fortalezca aún más en las próximas 48 horas”, indica el NHC.

El temporal ocasionó un apagón general en Puerto Rico desde poco después de las 13H00 (17H00 GMT) del domingo, informó a la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico, la empresa pública a cargo de la generación de electricidad.

Esa entidad, que llegó a reiniciar varios generadores, un primer paso hacia el restablecimiento de la red eléctrica, excluyó a su director, Josué Colón, en una entrevista televisiva.

“Los daños que estamos viendo son catastróficos en varias áreas”, declaró el domingo el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, en rueda de prensa.

Las autoridades informan de daños territoriales graves en muchos pueblos como caídas de árboles y tendido eléctrico, deslizamientos de terreno, derrumbes, obstrucciones en las carreteras.

En Utuado, una localidad del centro de la isla, la crecida de un río se llevó por delante un puente, destaca Pierluisi. Un habitante de esa ciudad, Fernando Vera, se mostró preocupado por el futuro en declaraciones a la radio estadounidense NPR y recordó el huracán María, que devastó Puerto Rico hace casi cinco años.

“Seguimos luchando por las consecuencias de María y es un poco difícil saber que probablemente vamos a tener que empezar de nuevo”, dijo.

Según medios locales, varios ríos se desbordaron en el sureste de la isla, inundando carreteras y zonas urbanas; en la montaña y la zona suroeste, varias familias perdieron el techo de sus casas por las ráfagas de vientos y tuvieron que cobijarse en refugios habilitados por el gobierno.

El huracán dejó a unas 196.000 personas sin agua potable, debido a los apagones y las crecidas de los ríos, indicaron las autoridades.

*Con información de la AFP.