El director de Cambio Radical, Germán Córdoba, confirmó al gobierno del presidente Gustavo Petro que no asistirá a la sesión de la Comisión Nacional para la Coordinación y Seguimientos Electorales prevista para este miércoles, 4 de marzo, y programada por el ministro del Interior, Armando Benedetti.
A través de una carta, Córdoba explicó que esta decisión “no responde a una diferencia menor de procedimiento, sino a un hecho sustancial: hoy no existen garantías reales para el ejercicio de la oposición, ni condiciones mínimas de equilibrio y confianza en un espacio que, por definición, debería ser estrictamente institucional, neutral y protector de la competencia democrática”.
Lejos de ello, “desde el Gobierno nacional —encabezado por el presidente Gustavo Petro y por usted— se ha instalado un clima de señalamiento, estigmatización y hostilidad contra quienes no comulgamos con la línea oficial. Un Gobierno que se comporta como parte interesada no puede pretender, al mismo tiempo, fungir como árbitro de la contienda”.
Germán Córdoba dijo que mientras altos funcionarios intervienen abiertamente en favor de un sector político, “quienes ejercemos la oposición enfrentamos presiones e intimidaciones sistemáticas, normalizadas desde el discurso público. El trato que han recibido nuestras mujeres congresistas y candidatas —entre ellas Lina Garrido y Carolina Arbeláez— no es un hecho aislado: es el síntoma de un ambiente degradado que el Gobierno no ha querido contener con la contundencia que exige la democracia”.

A ello —según el director de Cambio Radical— “se suma un elemento aún más grave: el propio jefe de Estado ha sembrado dudas sobre la transparencia de las elecciones de 2026. Que quien tiene el deber constitucional y político de garantizar la confianza electoral introduzca sospechas sin correctivos verificables, destruye la legitimidad, erosiona la institucionalidad y convierte al Presidente en un actor que incide —por palabra y por poder— en el proceso que dice ‘proteger’”.
Dijo que durante el último año Cambio Radical ha presentado denuncias reiteradas sobre riesgos electorales reales: amenazas contra la vida e integridad de los candidatos, restricciones territoriales y ausencia de garantías efectivas.

Sin embargo, “no existe una respuesta seria, integral y verificable. La seguridad de nuestros dirigentes se deteriora cada día y, en numerosos municipios, hacer campaña fue sencillamente imposible porque, al amparo de la llamada paz total, estructuras armadas ilegales han consolidado control territorial e influyen abiertamente en el escenario político".
En estas condiciones, “no vamos a prestarnos para legitimar reuniones sin decisiones de fondo, sin resultados medibles y sin garantías. La democracia no se defiende con invitaciones formales, sino con neutralidad institucional, seguridad para todos los actores, sanción al abuso de poder y respeto por reglas iguales para todos”.
Dejó claro que Cambio Radical ratifica su compromiso con la democracia y con la participación política en condiciones de igualdad. “Precisamente por ese compromiso, no haremos parte de escenarios destinados a simular normalidad mientras se profundiza el desequilibrio electoral. Seguiremos exigiendo hechos verificables, no discursos y no más ‘bla bla bla’”.
