Las urnas hablaron y el veredicto para Bogotá es claro: la moderación fue desplazada por la contundencia de los polos. Tras la jornada electoral, la capital colombiana no solo reafirmó su carácter rebelde, sino que se decantó por un escenario de “nuevo bipartidismo”, donde el Pacto Histórico y el Centro Democrático se reparten el botín político, dejando al centro en una crisis de representatividad sin precedentes.
“En Bogotá hay una tendencia clara a la polarización que no es generalizada en el país. Si adicionamos los resultados del Pacto Histórico y el Centro Democrático al Senado, no llegaríamos al 40% del total nacional; entonces, no es que el país esté dividido en dos campos”, explica el politólogo de la universidad del Rosario, experto en sistemas electorales y partidos en Colombia, Yann Basset.
Si hubo un nombre que sacudió el tablero fue el de Daniel Briceño. Con más de 262.000 votos, el exconcejal de Bogotá se convirtió en el representante a la Cámara más votado en la historia de la ciudad. Su victoria es el motor de un Centro Democrático que pasó de dos a seis curules, logrando un crecimiento significativo.

Juan Carlos Florez, historiador, periodista y dos veces concejal de Bogotá, defendió el voto de opinión de la capital colombiana. “Ese voto independiente sigue existiendo, ojo... es un voto que decide, pero que ve hoy la inutilidad de lo que llaman centro. Esa opción queda desgarrada entre las tensiones”, advirtió.
La izquierda resiste y el centro se desmorona
El Pacto Histórico demostró que Bogotá sigue siendo su plaza fuerte. Con 915.000 sufragios (32,2% del total), la lista aseguró 8 de las 18 curules en juego. Aunque crecieron en unos 100.000 votos con respecto a 2022, su éxito se debe también a la disciplina de su bloque frente a la fragmentación de sus rivales.
El gran perdedor de la jornada fue el centro político. La Alianza Verde, que alguna vez dominó la capital, sufrió una estrepitosa caída: pasó de 397.000 a 243.000 votos. Ni el partido del alcalde Carlos Fernando Galán (Nuevo Liberalismo), ni la lista de Juan Daniel Oviedo lograron contener la fuga de votantes hacia los extremos.
“Bogotá tiene personas de todo tipo de vertientes, pero con predominio de sectores de izquierda. Y parece ser que con los días se puede ir fortaleciendo aún más esta posición gracias al actual Gobierno nacional y a la simpatía que pueda generar”, aportó a la discusión el Jaime Andrés López Gutierrez, abogado constitucionalista y maestro en derecho de la Universidad Libre de Bogotá.
Radiografía de las 18 curules bogotanas
La distribución de fuerzas en la Cámara por Bogotá quedó configurada de la siguiente manera:
Pacto Histórico: 8 curules
Centro Democrático: 6 curules (lideradas por la votación histórica de Briceño)
Alianza Verde: 2 curules
Salvación Nacional: 1 curul
Partido Liberal: 1 curul
