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Más de 30 animales regresaron a la libertad en Puerto López, Meta

Un venado de cola blanca, cuatro monos maiceros, 30 tortugas, un puerco espín y una tamandua, fueron liberados en la reserva forestal Yurimena, en el municipio de Puerto López, Meta.


En el marco de una alianza entre la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) y la Corporación Autónoma Regional de Chivor (Corpochivor), esta última entidad trasladó a seis especímenes de diferentes especies a la reserva forestal Yurimena, en el municipio de Puerto López, Meta, en donde fueron devueltos a su hábitat.

Un venado de cola blanca, cuatro monos maiceros y una tortuga morrocoy fueron trasladados desde Boyacá a esta zona del país, luego de procesos de rehabilitación que tardaron meses, e incluso años. Por su parte, la autoridad ambiental de los Llanos Orientales permitió el regreso a la libertad de 29 tortugas, un puerco espín y una tamandua. En su mayoría, los animales regresaron a su entorno natural luego de haber sido valorados y recuperados por especialistas.

El venado (Odocoileus virginianus), llegó al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre, de Corpochivor, el 24 de enero de 2020, tras ser recuperado luego de un aviso de la comunidad. El animal fue encontrado con laceraciones generalizadas y un comportamiento dócil, por lo que los especialistas dedujeron que llevaba mucho tiempo en cautiverio.

Venado de cola blanca liberado en el Meta
Este venado de cola blanca fue liberado en Puerto López, Meta. - Foto: Corpochivor

Los cuatro monos maiceros (Sapajus apella), dos adultos y dos jóvenes, llegaron a manos de la autoridad ambiental en diferentes momentos. El macho adulto, de 4 años de edad, ingresó el 17 de enero de 2019. Presentaba alopecia, ectoparásitos y desnutrición.

Por su parte, la hembra adulta, también de 4 años de edad, llegó al CAVR el 28 de agosto de 2020 con un diagnóstico de desnutrición, complejos comportamentales y conductas sometidas. Así mismo, el macho juvenil, de 2 años de edad, ingresó siendo un neonato con desnutrición y conductas similares a las del ejemplar anterior.

La hembra juvenil, de dos años de edad, llegó a las inatalaciones de Corpochivor en marzo de este año y presentaba laceraciones en las extremidades, cuello y cara, así como desnutrición y complejos comportamentales.

Por último, la tortuga morrocoy (Chelonoidis carbonaria), ingresó al CAVR el 10 de marzo de este año en estado de desnutrición. Todos los especímenes fueron rehabilitados, lo que les permite estar en condiciones adecuadas para defenderse sin dificultades en su hábitat.

“Con gran satisfacción realizamos la liberación de estas especies de fauna silvestre. Fueron meses, e incluso años, que el equipo interdisciplinario de profesionales de nuestro CAVR dedicó para su recuperación”, afirmó Plinio Rolando Forero, director general de Corpochivor, quien agradeció a Cormacarena por haber permitido la liberación de estas especies en su territorio.

Hábitat adecuado

“Estamos convencidos de que esta reserva forestal es el mejor lugar para que estos animales vivan tranquilamente, mientras contribuyen a la conservación del ecosistema. Igualmente, es muy importante resaltar la participación de las comunidades en este proceso, gracias a sus reportes pudimos rescatar a estas especies y regresarlas a su lugar en la naturaleza”, manifestó.

tortugas liberadas en Puerto López
30 tortugas fueron liberadas en Puerto López, Meta. - Foto: Corpochivor

La reserva forestal Yurimena fue elegida para la liberación debido a que estas especies son principalmente dispersoras de semillas y hacen parte del ciclo bilógico del ecosistema de los llanos colombo venezolanos. Así mismo, en este lugar contarán con personal dedicado a su vigilancia y cuidado.

Frente a este operativo de liberaciones, Andrés Felipe García Céspedes, director de Cormacarena recalcó la importancia de seguir desarrollando estas alianzas en pro de la protección de los recursos naturales y especies de fauna silvestre que son afectadas por el tráfico de fauna.

Por esta razón, el llamado de las autoridades ambientales es a que las comunidades informen sobre este tipo de hechos para realizar seguimiento y tener la posibilidad de recuperar a los animales, rehabitarlos y cuando sea posible también dejarlos en su hábitat natural, de donde nunca deben salir.