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3I/ATLAS reaparecerá y científicos advierten que debemos prepararnos para presenciar un fenómeno sin precedentes este 22 de enero

Lejos de desaparecer, el tema cobró nueva relevancia en 2026 gracias a nuevos hallazgos que abren oportunidades inéditas para su observación y análisis.

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14 de enero de 2026, 2:24 p. m.
3I/ATLAS fue descubierto el 1 de julio de 2025 por el sistema ATLAS.
3I/ATLAS fue descubierto el 1 de julio de 2025 por el sistema ATLAS. Foto: Montaje: SEMANA con fotos de Getty Images

Uno de los temas que más tendencia generó en 2025 fue el del objeto interestelar 3I/ATLAS, un llamativo cuerpo celeste que despertó la atención de la comunidad científica y del público en general. Su origen desconocido y algunas de sus características físicas llevaron a especulaciones que iban más allá de lo convencional, incluyendo teorías que sugerían que no se trataba de un simple cometa, sino de una posible tecnología avanzada oculta tras su apariencia.

La NASA fue una de las primeras entidades en descartar estas hipótesis. Según explicó en varias ocasiones, tras analizar las imágenes obtenidas desde el espacio, así como su movimiento y trayectoria, el objeto fue catalogado como un cometa natural, aunque con rasgos particulares que lo hacían destacar frente a otros similares.

No obstante, el astrofísico Avi Loeb, conocido por su trabajo sobre vida extraterrestre, mantuvo la posibilidad de que 3I/ATLAS pudiera ser una nave alienígena o, al menos, algún tipo de tecnología proveniente de otra civilización.

Este hallazgo ha generado atención global debido a sus características poco comunes en cometas conocidos del sistema solar.
Investigaciones recientes identificaron una alineación casi perfecta entre la Tierra, el Sol y el objeto interestelar el 22 de enero de 2026. Foto: Montaje con Getty Images

Este debate se mantuvo vigente durante gran parte del año, especialmente porque el objeto tendría su mayor acercamiento a la Tierra el 19 de diciembre, lo que representaba una oportunidad clave para que la comunidad científica continuara estudiándolo en detalle. Sin embargo, el interés por 3I/ATLAS no se ha disipado en 2026, y aún sigue dando de qué hablar.

2026, un año decisivo: los eventos clave que marcarán un antes y un después en la exploración espacial

Recientemente, a través de su blog oficial en Medium, Loeb explicó que una nueva investigación identificó una alineación excepcional del objeto interestelar 3I/ATLAS con la Tierra y el Sol, prevista para el 22 de enero de 2026, cuando alcanzará un ángulo de fase extremadamente pequeño, de 0,69 grados.

Esta configuración única permitirá estudiar un fenómeno poco común conocido como “oleada de oposición” en el polvo emitido por el objeto, lo que ofrecerá una oportunidad científica sin precedentes para analizar su albedo, estructura y composición de la materia interestelar, algo que podría no repetirse en décadas.

El objeto 3I/ATLAS fue descubierto el 1 de julio de 2025 por el sistema ATLAS y confirmado como de origen interestelar debido a su órbita hiperbólica y a su elevada velocidad, estimada en 57,7 km/s, superior a la registrada por otros visitantes interestelares como ‘Oumuamua y Borisov. Este tipo de cuerpos representa una oportunidad única para estudiar material proveniente de otros sistemas estelares, algo que no pudo realizarse plenamente con los anteriores casos.

La “anticola” de 3I/ATLAS apunta a un posible enjambre de objetos.
El objeto interestelar 3I/ATLAS se convirtió en uno de los temas más comentados de 2025. Foto: Getty Images

A diferencia de ellos, 3I/ATLAS protagonizará un evento excepcional el 22 de enero de 2026, cuando alcanzará una alineación casi perfecta con la Tierra y el Sol. Durante este fenómeno, el ángulo de fase se mantendrá por debajo de los 2 grados durante aproximadamente una semana, del 19 al 26 de enero, lo que abre una ventana de observación sin precedentes.

“Esperemos que muchos observadores con acceso a telescopios adecuados aprovechen la extraordinaria fortuna que nos espera gracias a la inusual alineación de 3I/ATLAS con la dirección Sol-Tierra. Datos relacionados pueden ayudar a descifrar la naturaleza del chorro anticola de 3I/ATLAS y a resolver otras anomalías”, concluye Loeb.


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