Bill Gates, cofundador de Microsoft y reconocido filántropo, compartió en Madrid su visión sobre el futuro de la cooperación internacional. Durante un diálogo con El País, reflexionó sobre cómo conflictos prolongados, emergencias humanitarias, crisis climáticas y la disminución de compromisos globales podrían revertir avances considerados irreversibles.
La filantropía en un mundo lleno de desafíos
“No creo que haya cambiado la regla de que hay que ayudar a los que necesitan ayuda, pero se ha sumergido”, afirmó, subrayando la necesidad de sumar esfuerzos en una “coalición” global.
En este contexto, Gates anunció que la Fundación Bill y Melinda Gates, creada junto a su entonces esposa, concentrará toda su inversión hasta 2045, fecha prevista para su cierre.

“Estoy decidido a que ‘murió rico’ no será una de esas cosas que podrán decir de mí”, aseguró, defendiendo la idea de que la institución no aspire a la eternidad. “No le veo valor alguno a que mi fundación dure más de 20 años. Podemos dedicar mucho más dinero ahora, y seguro que habrá más filántropos dentro de 20 años”.

Crisis global de cooperación y prioridades concretas
La conversación giró también en torno a los problemas que enfrenta la ayuda internacional. Gates criticó la reducción abrupta de fondos en Estados Unidos, lo que provocó que insumos vitales como mosquiteras para combatir la malaria o suplementos alimenticios no llegaran a quienes más los necesitaban.

Como ejemplo, recordó un programa confuso que parecía destinado a Gaza, pero que en realidad apoyaba la salud reproductiva en otra provincia africana con el mismo nombre, incluyendo medicamentos para prevenir la transmisión del VIH de madres a hijos.
El filántropo destacó que, incluso en países con tradición solidaria como Suecia o Noruega, la cooperación externa no supera el 1% del presupuesto nacional, y España actualmente se encuentra en apenas un tercio de ese porcentaje.
“Este dinero son los nutrientes para las nuevas madres, vacunas para evitar que tengamos diarreas o medicamentos para evitar que nos desangremos”, explicó.










