Colombia vivió uno de los episodios más dramáticos de los últimos años tras un fuerte terremoto que, además de causar graves daños estructurales, dejó cientos de víctimas mortales que quedaron atrapadas bajo los escombros y no pudieron ser rescatadas con vida.

Sin embargo, no fue un hecho aislado. En las semanas posteriores también se registraron movimientos telúricos en otros países como España, Indonesia y México, lo que aumentó la preocupación de millones de personas.
Ante este panorama surgió una pregunta recurrente: ¿podría ocurrir otro gran terremoto en cualquier momento? Incluso, muchas personas comenzaron a buscar una fecha u hora exacta en la que podría repetirse una tragedia similar. Para responder esa inquietud, primero es necesario entender por qué tiembla con tanta frecuencia en Colombia.
¿Por qué tiembla tanto en Colombia?
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el país se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta.
En el territorio colombiano interactúan tres placas tectónicas: la de Nazca, la Sudamericana y la del Caribe. Cuando estas chocan o se desplazan entre sí, liberan energía que se manifiesta en forma de sismos.
En promedio, Colombia registra cerca de 2.500 movimientos sísmicos al mes, es decir, unos 80 al día. La mayoría son de baja magnitud y solo pueden ser detectados por la Red Sismológica Nacional, por lo que es normal que siempre haya algún temblor ocurriendo en el país o en otras partes del mundo.

¿Se puede saber cuándo ocurrirá el próximo terremoto?
Frente a esta pregunta, el SGC es claro: la ciencia aún no dispone de un método que permita predecir cuándo ocurrirá un terremoto ni determinar con certeza si habrá réplicas.
Lo que sí es posible es mantener un monitoreo permanente de la actividad sísmica para analizar el comportamiento del suelo y registrar cada movimiento que ocurre en el territorio.
En Colombia, el Servicio Geológico Colombiano es la única entidad con la infraestructura y la capacidad técnica para vigilar la actividad sísmica, evaluar la amenaza y publicar información oficial, transparente y de libre acceso para la ciudadanía.

La herramienta que ayuda a estimar el riesgo
Entre los instrumentos desarrollados por la entidad está el Modelo Nacional de Amenaza Sísmica. Su propósito no es anticipar la fecha de un terremoto, sino calcular, mediante un enfoque probabilístico, las intensidades que podrían alcanzar futuros sismos en diferentes zonas del país.
Esa información permite proyectar los posibles efectos sobre las personas, las edificaciones y el entorno, convirtiéndose en una herramienta fundamental para la planificación urbana y la gestión del riesgo.
Por esa razón, los expertos recomiendan desconfiar de cualquier mensaje que asegure conocer la fecha, la hora o el lugar exacto del próximo terremoto. Ese tipo de afirmaciones carece de respaldo científico y, en la mayoría de los casos, solo contribuye a generar desinformación y alarma entre la población.
