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Científicos descubrieron un efecto inesperado del sudor que podría hacer más peligroso el calor extremo: “El impacto es enorme”

El estudio revela por qué el cuerpo podría tener más dificultades para combatir el calor.

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31 de agosto de 2026 a las 6:42 p. m.
El hallazgo podría ayudar a entender mejor los riesgos de permanecer bajo calor intenso.
El hallazgo podría ayudar a entender mejor los riesgos de permanecer bajo calor intenso. Foto: Getty Images

Sudar es una de las principales formas que tiene el cuerpo para combatir las altas temperaturas. Sin embargo, una investigación de la Universidad Estatal de Arizona encontró que, en determinadas condiciones, este mecanismo puede ser mucho menos efectivo de lo que se pensaba.

Un grupo de voluntarios ayudó a los científicos a medir la actividad biológica del subsuelo.
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El equipo identificó un fenómeno que aparece especialmente cuando hay mucho calor, poca humedad y prácticamente nada de viento. En esas circunstancias, el movimiento del aire alrededor de la piel puede cambiar de una manera que dificulta que el sudor cumpla su función.

Cuando sudar no significa necesariamente enfriarse

El cuerpo necesita que el sudor pase de líquido a vapor para conseguir el efecto de enfriamiento. Si esa evaporación disminuye, también lo hace la capacidad del organismo para deshacerse del calor acumulado, lo cual puede aumentar el riesgo de que la temperatura corporal siga elevándose durante una exposición prolongada al calor extremo.

El efecto no sería menor. Los investigadores encontraron que, al no tener en cuenta este fenómeno, los cálculos podían subestimar en casi 1 °C el aumento de la temperatura corporal central de una persona en reposo después de dos horas de exposición.

La evaporación del sudor es clave para evitar que la temperatura corporal siga aumentando.
Cuando el sudor no logra evaporarse, el organismo pierde capacidad para enfriarse. Foto: Getty Images

Los investigadores encontraron que dos movimientos naturales del aire pueden enfrentarse cerca de la piel: uno provocado por el calor y otro relacionado con la humedad que libera la transpiración. Cuando ambos se compensan, el aire puede quedar casi inmóvil.

El resultado llamó especialmente la atención de Konrad Rykaczewski, profesor asociado de ingeniería de la Universidad Estatal de Arizona. “Resulta que el impacto es enorme. Puede cambiar la cantidad de sudor que se evapora de la piel en más del 50 %”, explicó.

Un problema que podría pasar desapercibido

El hallazgo cobra importancia en lugares donde el aire circula poco, como una tienda de campaña, una construcción parcialmente cerrada o un edificio sin terminar.

Rykaczewski explicó que este efecto ya era conocido por ingenieros que estudian el intercambio de calor en sistemas electrónicos, pero había sido ignorado al analizar el cuerpo humano.

“Creo que la razón es que la mayoría de las personas que trabajan en esta área no tienen formación en ingeniería. Esto demuestra la gran ventaja de que ingenieros y fisiólogos trabajen juntos en la investigación interdisciplinaria”, señaló.

Hidratarse consiste en reponer los líquidos corporales que se pierden a través del sudor, y también al exhalar aire y eliminar residuos.
El fenómeno podría ser especialmente relevante en espacios con poca ventilación. Foto: Getty Images

Una máquina permitió estudiar el fenómeno

Para evitar exponer personas a temperaturas peligrosas, el equipo utilizó Andi, un maniquí capaz de reproducir algunas características del cuerpo humano y simular la sudoración. Los investigadores combinaron decenas de pruebas físicas con un modelo computacional y cerca de cien simulaciones.

Rykaczewski destacó la dificultad del proceso: “Hay múltiples vías de transferencia de calor involucradas, por lo que aislar cada una, asegurarnos de que podíamos replicarla computacionalmente y luego combinarlas todas en un solo modelo requirió un esfuerzo enorme”.

Los resultados podrían ayudar a mejorar las predicciones sobre el riesgo de calor y el diseño de ropa, edificios y sistemas destinados a proteger a las personas frente a temperaturas extremas.