Ante un aumento constante en las tarifas de energía y la creciente preocupación por el impacto ambiental del consumo doméstico, uno de los electrodomésticos que más influye en la factura mensual es la nevera. Este aparato, que permanece conectado las 24 horas del día, podría representar un alto consumo eléctrico en un hogar promedio.
De acuerdo con datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el frigorífico representa alrededor del 30 % del consumo eléctrico de los electrodomésticos del hogar. Esto se debe a que está encendido de forma continua y necesita mantener una temperatura estable, la cual se ve afectada por su entorno.

Para evitar un aumento en la factura de energía causado por el uso de la nevera, la compañía colombiana Haceb recomendó adoptar hábitos más eficientes que no comprometan la adecuada conservación de los alimentos ni el bienestar en el hogar. De acuerdo con la empresa, estas prácticas pueden “traducirse en ahorro, en una mejor calidad de vida y en un aporte real al cuidado del planeta”.
¿Cómo usar la nevera de forma eficiente?
- No dejar la puerta abierta durante mucho tiempo, es preferible abrirla y cerrarla a necesidad. Entre menos tiempo esté abierta, mejor se conservará la temperatura interna y menor será el consumo de energía.

- No guardar alimentos calientes. Es clave dejarlos enfriar a temperatura ambiente antes de guardarlos, para evitar que el equipo trabaje en exceso.
- Respetar las distancias con las paredes. La nevera debe ubicarse con al menos 10 centímetros en la parte trasera y 5 centímetros a cada lado, lo que facilita la disipación del calor.
- Ubicarla en un lugar fresco. Debe mantenerse alejada del sol directo y de fuentes de calor como estufas o calentadores, que incrementan el consumo energético.

- Evitar poner hornos o microondas encima del refrigerador. El calor que emiten genera un mayor esfuerzo del electrodoméstico y aumenta el gasto de energía.
- Organizar bien los alimentos. Esto reduce el tiempo de búsqueda y minimiza la pérdida de frío cada vez que se abre la puerta.
- Buscar neveras con alta eficiencia energética (la clasificación siempre está visible en las exhibiciones del los puntos de venta), si es tecnología inverter, aun mejor, pues asegura productos más silenciosos y duraderos. Elegir productos con tecnologías que ahorren; en Haceb hay funciones inteligentes como Smart Pro, regulación autónoma de los niveles de frio que asegura la conservación de los alimentos al mínimo consumo de energía.

- Limpiar el condensador periódicamente. Un condensador sucio afecta el rendimiento del equipo; lo ideal es limpiarlo al menos dos veces al año.
- Devolver la caja de la nevera nueva al personal autorizado. Esta práctica ayuda a reducir el impacto ambiental asociado a los residuos.
- Disponer correctamente de la nevera vieja. No debe desecharse de forma inadecuada; lo recomendado es contactar programas como Red Verde para garantizar su correcta disposición final.










