El departamento de Antioquia es un destino turístico muy atractivo por su combinación de cultura, naturaleza, historia, gastronomía y diversidad de experiencias para distintos tipos de viajeros.
Uno de sus municipios es Betania, ubicado en la subregión del suroeste, a 115 kilómetros de Medellín, una distancia de casi tres horas en vehículo.
Esta población es conocida como la cuna de los miradores naturales, la capital de la música guasca y el balcón del suroeste.
Es destacada, además, por su producción de café y sus bellos paisajes naturales. “Sus hermosas montañas, paisajes y miradores naturales permiten el avistamiento de aves”, señala el portal de turismo Antioquia Travel.

Historia
La Gobernación de Antioquia afirma que en sus inicios Betania estuvo habitada por los indígenas caramantas y chamíes, también reconocidos como tapatóes y natupes.
“Con el paso del tiempo llegaron los colonos, entre ellos don José María Sánchez y su esposa Asunción Zamora, quienes se establecieron en el territorio y ejercieron su dominio al obtener escrituras sobre la meseta, la cual hoy constituye el núcleo urbano del municipio”, agrega la entidad en una reseña.

Sitios de interés
Entre sus principales atractivos se encuentra el cerro San Nicolás, el cual está ubicado en la Reserva Forestal Protectora de Farallones del Citará.
Esta reserva está a cuatro kilómetros de la cabecera municipal de Betania. Allí se encuentra una gran diversidad de árboles y es el lugar donde nacen los ríos San Juan, El Pedral, Tapartó y El Guadualejo. El lugar fue declarado reserva natural por su riqueza de ecosistemas de fauna y flora.
También se destacan entre los atractivos de Betania los chorros del río Tapartó. “Limitan con el Municipio Andes. Se llega allí a través de un sendero ecológico de unos 13 kilómetros. En el lugar se encuentran tres cascadas que conectan con el Río Tapartó y es un lugar ideal para realizar senderismo, tomar un baño natural y conectar con la naturaleza”, destaca Antioquia Travel.

Otro sitio relevante es la cuenca del río Pedral. Ubicada en la Vereda Pedral, es un atractivo natural del municipio “que se caracteriza por su belleza ecológica y por sus zonas verdes”.
La iglesia neogótica de San Rafael es otro lugar imperdible para visitar. Construida entre 1939 y 1954, fue bendecida por el obispo Jericó Antonio José Jaramillo. Se llama así en devoción al arcángel San Rafael, su patrono.
A estos sitios de interés se suma el obelisco en homenaje al caficultor. Esta es una escultura realizada en cemento en homenaje al caficultor de Betania. Muestra a un hombre caficultor con “un águila que simboliza el volar muy alto”.
