Desde que el presidente Donald Trump asumió su segundo mandato al frente de la Casa Blanca, el tema arancelario se ha convertido en uno de sus principales ‘caballos de batalla’, con el objetivo de presionar a las marcas para que dejen de fabricar vehículos en otros países y establezcan sus plantas en territorio estadounidense.


De igual forma, ante el avance de China en la producción y exportación de vehículos, Trump impuso aranceles que redujeron la llegada de vehículos de este origen a territorio estadounidense.
Tal ha sido el impacto de esta medida contra los autos fabricados fuera de Estados Unidos que la firma que más vende unidades eléctricas en el mundo actualmente, BYD, emprendió acciones legales para intentar frenarla.
Según reveló la revista Caijing, cuatro filiales de BYD presentaron una demanda el pasado 27 de enero contra el gobierno federal de Estados Unidos ante la Corte de Comercio Internacional del país, con el objetivo de impugnar las medidas arancelarias implementadas por Trump desde su llegada a la Casa Blanca.
Las revelaciones hechas por el medio citado señalan que la acción legal se fundamentó en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, conocida como IEEPA.
Caijing señala que las compañías que interpusieron el recurso son:
- BYD America LLC: responsable de distribución y servicios en América del Norte.
- BYD Coach & Bus LLC: se dedica a la fabricación de autobuses eléctricos comerciales
- BYD Energy LLC: responsable de la distribución y comercialización de baterías.
- BYD Motors LLC: la división de importaciones y ventas.
La demanda de estas compañías no solo cuestiona los aranceles, sino que también se dirige contra altas instancias del gobierno estadounidense. Además de reclamar al Gobierno federal, la acción legal apunta al Departamento de Seguridad Nacional, a Aduanas y Protección Fronteriza, a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y al Departamento del Tesoro.
¿Cuál es el objetivo de la demanda?
Esta acción, instaurada hace unos días, pretende impugnar las órdenes ejecutivas y las enmiendas que afectaron las acciones comerciales de China y otros países como México, Canadá, India o Brasil.


En el sentido estricto, busca que se analicen las medidas arancelarias que Trump tomó en 2025 y entre las cuales está la subida de aranceles a los productos provenientes de China, algo que afecta a los vehículos eléctricos.
Dentro de lo que ha revelado Caijing, BYD busca una explicación sobre si los demandados tenían la autoridad para fijar estos aranceles bajo la IEEPA y exige que estos sean declarado no válidos, además de que el dinero recaudado a través de ellos, más sus intereses, sea reembolsado.
A raíz de esta revelación, las duda que han surgido es por qué las firmas chinas han optado por este camino si BYD no vende vehículos en Estados Unidos.
La razón, es que aunque la venta de vehículos en ese país no parece estar dentro de los planes a corto plazo para BYD, sí tiene una amplia trayectoria en la producción y comercialización de buses eléctricos y baterías acumuladoras de energía.
BYD, desde 2013, maneja una planta en Lancaster, California, y emplea allí a más de 750 colaboradores, algo que podría estar en riesgo debido a los aranceles impartidos por Trump.
Según los datos revelados, estas dos unidades de negocio le representan a la compañía entre 500 y 1.000 millones de dólares al año, ganancias que podrían verse afectadas por los nuevos aranceles.
Hay que señalar que BYD no es la única compañía que ha optado por el camino de los tribunales para defenderse de los impuestos; en abril pasado, la compañía importadora de vinos V.O.S. transitó el mismo camino y logró que el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal le diera la razón, argumentando que el presidente Trump no tenía la autoridad legal para imponer dichos aranceles bajo la ley IEEPA.
Cómo era de esperarse, la administración Trump apeló la decisión, por lo que el veredicto final se conocerá en los próximos meses; además, la Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos puso un alto temporal a este tipo de demandas para evitar que el sistema colapse, por lo que la demanda de BYD estará en suspenso hasta que el tribunal supremo tome una decisión sobre la acción de V.O.S.


¿Qué pasa si BYD gana la demanda?
La revista Caijing ha ido más allá y ha planteado un escenario bastante favorable para BYD en caso de que salga victoriosa en los tribunales.
Según lo señalado en sus páginas, además de los beneficios económicos para la importación de materiales desde China, un fallo a favor de la compañía asiática abriría la puerta a la llegada de otros productos, como los autos eléctricos de BYD, lo que representaría más que un simple triunfo para la empresa.
Otro efecto de esta eventual decisión sería que, si BYD optara por enviar vehículos desde Brasil, estos tendrían aranceles de menos del 15 %, y se retomarían los planes de la compañía de instalar una planta en México, su mayor mercado en esta región, al que exportaron más de 120.000 unidades en 2025.
