El 2026 comenzó con una fuerte temporada de lluvias; y es que aunque en los primeros días del año hubo sol, las condiciones cambiaron drásticamente y se han presentado emergencias por las inundaciones y desbordamientos de ríos y quebradas en diferentes regiones del país.


Ante estas situación, muchas personas han visto cómo sus vehículos han resultado afectados por el fenómeno climático, el cual se extenderá por varias semanas más y ha obligado a muchos conductores a tomar medidas para proteger sus carros de las lluvias.
En este sentido, los aguaceros o inundaciones urbanas, no solo son un riesgo para la seguridad de las personas, sino que también pueden provocar un daño potencialmente costoso para cualquier vehículo.
Precisamente, para evitar contratiempos, es necesario saber cómo actuar para prevenir accidentes y para evitar el mayor daño posible en caso de que el carro se vea afectado por las inundaciones.
Seguridad personal, lo primero
Lo primero que debe hacer una persona cuando su vehículo queda inmerso en aguas de lluvia o inundaciones es velar por su seguridad, antes de intentar salvar a alguien más.
Según expertos, no es prudente buscar refugio en un carro durante una inundación, pues muchas muertes en este tipo de sucesos ocurren dentro de vehículos atrapados bajo agua. Ante esto, la recomendación es, si el agua sube rápidamente, bajar las ventanas y evacuar antes de que los sistemas eléctricos fallen.
No encienda el motor si el vehículo estuvo bajo el agua
Una de las reglas más importantes después de que un carro ha sido sumergido incluso parcialmente es no intentar encender el motor.


El agua que ingresa al motor internamente puede causar un fenómeno llamado hydrolock, donde el agua en los cilindros impide el movimiento normal del pistón y puede doblar bielas o dañarlo de forma irreversible.
Varios expertos coinciden: intentar comenzar un vehículo inundado puede convertir una reparación relativamente manejable en un problema mayor o incluso destruir el motor completo.
Desconecte la batería de inmediato
Después de asegurarse de que el motor no se encienda, el siguiente paso vital es desconectar la batería. Esto reduce el riesgo de cortocircuitos o daño adicional a los sistemas eléctricos —uno de los componentes más vulnerables al agua— y protege la electrónica, desde el sistema de arranque hasta los módulos de control de sensores.
Informe rápidamente a su seguro
Antes de mover o limpiar el vehículo, es fundamental documentar el daño con fotos y videos. Esto incluye imágenes del nivel que alcanzó el agua en la carrocería, señales de agua empezando a entrar al interior y cualquier restricción estética o mecánica que se observe. Esta evidencia será útil para la compañía de seguros al momento de gestionar reclamaciones.
Secar el interior y eliminar el agua remanente
Una vez tomada la documentación y desconectada la batería, el propietario debe eliminar el agua del interior del vehículo lo antes posible.
Abrir puertas y ventanas ayuda a ventilar y reducir humedad, y el uso de una aspiradora húmeda o bombas puede extraer agua acumulada en los tapetes, cojinería y alfombras.


Si el agua permanece en el interior, existe una alta probabilidad de crecimiento de moho, olores desagradables o deterioro permanente de la tapicería y los materiales interiores.
Verifique fluidos y filtros
Es clave revisar los fluidos y filtros. El agua puede contaminar el aceite del motor, el líquido de transmisión o el refrigerante, provocando fallas más graves si no se cambia a tiempo. Sustituir filtros de aire húmedos o dañados también es crucial para que el motor funcione correctamente cuando vuelva a operarse.
Luego de realizar todas estas acciones, es clave que lleve el vehículo al taller de confianza para que realice una revisión detallada e identifique posibles daños en los diferentes sistemas del automotor.
