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La demencia no es una parte normal del envejecimiento y no afecta exclusivamente a las personas mayores. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Alzheimer: ¿la música ayuda a reducir los síntomas de esta enfermedad?

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) aseguró que el Alzheimer es la forma más común de demencia y puede contribuir al 60% o 70% de los casos en la región.

Todos los seres humanos tienen una canción favorita o, incluso, existe alguna melodía que sirve para elevar el ánimo cuando las cosas no pasan por el mejor momento. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Toronto detalló que escuchar música que genera nostalgia puede ayudar a estimular la función cerebral en pacientes con deterioro cognitivo leve o la enfermedad del Alzheimer temprana.

Michael Thaut, autor principal del estudio y docente de la Universidad de Toronto, detalló: “Tenemos nueva evidencia basada en el cerebro de que la música autobiográficamente destacada, es decir, la música que tiene un significado especial para una persona, como la canción que bailó en su boda, estimula la conectividad neuronal de manera que ayuda a mantener niveles más altos de funcionamiento”.

Thaut añadió que “normalmente es muy difícil mostrar cambios cerebrales positivos en pacientes con Alzheimer. Estos resultados -preliminares pero alentadores- muestran una mejora en la integridad del cerebro, lo que abre la puerta a más investigaciones sobre las aplicaciones terapéuticas de la música para personas con demencia, músicos y no músicos por igual”.

En la investigación, que se llevó a cabo con un grupo reducido de personas, los pacientes escucharon una lista de melodías personales durante una hora al día a lo largo de tres semanas y, además, estuvieron expuestos a canciones aleatorias que no tenían ningún significado para ellos.

Después utilizaron una resonancia magnética funcional antes y después del período de escucha para determinar los cambios en la función y la estructura del cerebro, particularmente en la corteza prefrontal, el centro de control del cerebro donde ocurren los procesos cognitivos profundos, apuntó un artículo del portal Science Focus.

“Las intervenciones basadas en la música pueden ser una intervención factible, rentable y de fácil acceso para quienes se encuentran en una etapa temprana de deterioro cognitivo”, manifestó Corinne Fischer, profesora asociada en el departamento de psiquiatría de la Facultad de Medicina de Temerty.

“Los tratamientos existentes para la enfermedad de Alzheimer han mostrado un beneficio limitado hasta la fecha. Si bien se requieren estudios controlados más grandes para confirmar las bondades clínicas, nuestros hallazgos muestran que un enfoque individualizado y en el hogar para escuchar música puede ser beneficioso y tener efectos duraderos en el cerebro”, afirmó Fischer.

En ese sentido, con la música nueva que no tenía relación con el paciente, la actividad cerebral se limitaba en gran medida a la corteza auditiva. Por otra parte, con los temas conocidos desde hace bastante tiempo, la actividad se disparó en la corteza prefrontal, un signo de compromiso cognitivo.

“Es simple: sigue escuchando la música que has amado toda tu vida. Tus canciones favoritas de todos los tiempos, esas piezas que son especialmente significativas para ti. Haz de eso tu gimnasio cerebral”, concluyó Michael Thaut.

Otros estudios realizados en países como Australia, Reino Unido y Estados Unidos definieron el impacto de las intervenciones musicales en la calidad de vida y la salud.

Las investigaciones, realizadas con 779 personas, añadieron que la música facilita la transición al sueño con listas de reproducción relajantes. También es un factor motivante para hacer ejercicio, es buena para la autoexpresión de las emociones y ayuda a conectarse con las demás personas cuando se asiste a una presentación musical en vivo.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) aseguró que el Alzheimer es la forma más común de demencia y puede contribuir al 60% o 70% de los casos en la región. Contrario a lo que se cree, la demencia no es una parte normal del envejecimiento y no afecta exclusivamente a las personas mayores, determinó la organización adjunta de las Naciones Unidas.