Tendencias
La gastritis puede aliviarse con algunas recomendaciones caseras.
Avena: así se puede consumir para combatir la gastritis - Foto: Universal Images Group via Getty

salud

Avena: así se puede consumir para combatir la gastritis

Por lo general, la gastritis no requiere atención médica.

“La gastritis es un término general para un grupo de enfermedades con un punto en común: la inflamación del revestimiento del estómago”, reseña Mayo Clinic. Explica que la inflamación de la gastritis suele producirse debido a la misma infección bacteriana que provoca la mayoría de las úlceras estomacales, aunque hay factores externos como el consumo en exceso de alcohol o algunos analgésicos que también pueden provocarla.

Dolor o ardor (indigestión) en la parte superior del abdomen que puede mejorar o empeorar cuando la persona come; náuseas; vómitos; y sensación de saciedad en la parte superior del abdomen luego de haber comido son los signos y síntomas que puede provocar la gastritis, aunque hay ocasiones en las que los pacientes que no los desarrollan.

Por lo general, la gastritis no requiere atención médica. Sin embargo, la entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación recomienda consultar con un médico si la persona tiene signos y síntomas de gastritis durante una semana o más. “Dile al médico si la molestia en el estómago se produce después de tomar algún medicamento recetado o de venta libre, en especial aspirina u otro analgésico”, destaca.

Ante la presencia de vómito con sangre o heces con sangre o de color negro, se debe consultar de inmediato con un especialista de la salud.

Sobre las causas, Mayo Clinic recuerda que la gastritis es una inflamación del revestimiento del estómago, es por ello que “la debilidad o las lesiones en la barrera mucosa que protege la pared del estómago permiten que los jugos digestivos dañen e inflamen el revestimiento del estómago”. Precisa que diversas enfermedades pueden aumentar el riesgo de tener gastritis, como lo son la enfermedad de Crohn y la sarcoidosis.

En palabras de la entidad estadounidense, los factores que aumentan el riesgo de tener gastritis incluyen:

  • Edad avanzada: Los adultos mayores tienen mayor riesgo de padecer gastritis porque el revestimiento del estómago tiende a volverse más delgado con la edad, y porque tienen más probabilidades que las personas más jóvenes de tener infección por H. pylori, o de tener trastornos autoinmunitarios.
  • Consumo excesivo de alcohol: El alcohol puede irritar y corroer el revestimiento estomacal, lo que hace que el estómago sea más vulnerable a los jugos digestivos. El consumo excesivo de alcohol tiene más probabilidades de causar gastritis aguda.
  • Estrés: El estrés intenso debido a una cirugía importante, una lesión, quemaduras o infecciones graves puede provocar gastritis aguda.
  • El cuerpo ataca las células del estómago: La llamada gastritis autoinmunitaria ocurre cuando el cuerpo ataca las células que forman el revestimiento del estómago. Esta reacción puede deteriorar la barrera de protección del estómago. Es más frecuente en personas con otros trastornos autoinmunitarios, como la enfermedad de Hashimoto y la diabetes tipo 1; también puede estar asociada a una deficiencia de vitamina B-12.
  • Otras enfermedades y trastornos: La gastritis puede estar asociada a otras afecciones de salud, incluyendo el sida (VIH), la enfermedad de Crohn y las infecciones parasitarias.

La alimentación juega un papel importante en el manejo de la gastritis. MedlinePlus, un servicio provisto por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, por ejemplo, recomienda el consumo de fibra para contrarrestar los síntomas de esta dolencia, la cual puede ser encontrada en alimentos como arroz, pan, pastas integrales, germen de trigo, galletas integrales y la avena.

Este último grano cereal es considerado un superalimento debido a las múltiple propiedades que lo componen, que se traducen en beneficios para la salud. La avena contiene beta-glucanos, nutrientes que aumentan la resistencia del organismo frente a los patógenos invasores, por lo que es recomendada para mantener el equilibrio de bacterias buenas en el estómago y el intestino, contribuyendo en el alivio de la gastritis.

Su ingesta también ayuda a la absorción de los ácidos biliares que se generan en el sistema digestivo, permitiendo que este tenga que esforzarse menos a la hora de procesar los alimentos, logrando que se liberen menos ácidos en la cavidad gástrica y se evite la irritación en las paredes del estómago.

La avena puede ser consumida a diario vertiendo dos cucharadas de este grano en un vaso con agua, el cual se deja desde la noche anterior y se toma en ayunas. También se puede servir una porción de cereal en el desayuno y acompañarla con un par de cucharadas de avena o salvado de avena para aprovechar la fibra que aportan estos ingredientes al organismo.