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Bajar niveles de azúcar en la sangre con canela: así se puede consumir

Si se sufre de diabetes, es importante consultar los cambios en la alimentación con el médico.


La canela es una de las especias más conocidas en el mundo. En China se empleaba ya en el año 2500 a. C. y los árabes la utilizaban para aromatizar carnes, ya que la canela contiene un aceite esencial rico en fenol que inhibe las bacterias responsables de su putrefacción.

Actualmente, la canela se usa en rama y molida. Su aroma especial a madera, agradable y dulce, y su cálido sabor la hacen muy usada tanto para platos dulces como salados.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, la ración media de la canela es de un gramo y aunque esta cantidad no aporta a la dieta nutrientes significativos, contiene alrededor del 4 % de la ingesta diaria recomendada de hierro y calcio.

Cuantitativamente, a estos contenidos le siguen los de ácidos grasos saturados, vitamina C y selenio. Estos dos últimos explican el poder antioxidante relacionado con esta especia. Además, a la canela se le atribuyen propiedades carminativas frente a cólicos, gases y otros problemas de estómago.

También ha sido probada su acción antimicrobiana, por su alto contenido en fenol. Y por último, existen estudios preliminares que relacionan el consumo diario de un gramo de canela con una reducción en los niveles sanguíneos de colesterol, triglicéridos y azúcar.

Con respecto a este último beneficio, Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, explica que no existen estudios suficientes sobre si la canela ayuda o no a disminuir el azúcar en la sangre en las personas con diabetes.

Sin embargo, las pocas investigaciones que hay al respecto indican que la canela puede resultar efectivo con los pacientes con diabetes tipo 2. No obstante, antes de consumirla debe consultarse con un especialista, pues no funciona igual en todos los organismos.

Una de las maneras de preparar la canela para la diabetes es en un té. Para prepararlo, solo se necesitan una rama pequeña de esta especia y agua. Después, hay que hervir el agua y, cuando comience a ebullir, agregar la canela.

Basta con dejar reposar un rato para que el agua se impregne con los nutrientes, se pasa a través del colador y se consume tibio.

Además de lo anterior, cuando una persona es diabética requiere de unos cuidados especiales y unos hábitos de vida que le permitan tener bajo control los niveles de azúcar en su cuerpo. La alimentación y el ejercicio son clave en este proceso.

El instituto de investigaciones Mayo Clinic recomienda que las personas diabéticas, en la medida de lo posible, planifiquen que cada comida incluya una buena mezcla de almidones, frutas y verduras, proteínas y grasas.

De igual manera, es importante coordinar la comida con los medicamentos. Si la alimentación es escasa en relación con las medicinas para la diabetes, especialmente la insulina, se puede presentar una peligrosa baja de glucosa en la sangre (hipoglucemia); no obstante, el exceso de alimentos puede ocasionar el efecto contrario y hacer que el nivel de glucosa en la sangre suba demasiado (hiperglucemia).

Ante esta sensibilidad en el manejo de las comidas, lo mejor es consultar con el médico para determinar la dieta a seguir, las cantidades y los horarios indicados para consumir los alimentos.

Así mismo, las bebidas endulzadas con azúcar tienden a ser altas en calorías y ofrecen poca nutrición. Y como hacen que la glucosa en la sangre suba rápidamente, es mejor evitar este tipo de bebidas y reemplazarlas por agua pura.

La actividad física es otro aspecto importante en el plan de control de la diabetes. Cuando una persona practica ejercicio, sus músculos utilizan el azúcar para obtener energía. A esto se suma que la actividad física regular también ayuda al cuerpo a usar la insulina de manera más eficiente.