El cáncer de próstata se puede diagnosticar a tiempo.
El cáncer de próstata se puede diagnosticar a tiempo. - Foto: Bayer S.A

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Cáncer de próstata: preguntas y respuestas sobre la detección y tratamiento de esta enfermedad

En los hombres, la próstata es una glándula pequeña con forma de nuez, que produce el líquido seminal que nutre y transporta el esperma.

El cáncer de próstata se origina cuando las células de la próstata comienzan a crecer fuera de control, de acuerdo con la Sociedad Americana Contra El Cáncer de Estados Unidos.

Además, existen dudas sobre su detección y Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación indicó que los exámenes para detección del cáncer de próstata podrían incluir:

  • Tacto rectal. Durante un examen rectal digital, el médico inserta un dedo con guante lubricado en el recto para examinar la próstata, que está situada al lado del recto. Si el médico encuentra alguna anormalidad en la textura, la forma o el tamaño de la glándula, podrías necesitar otros exámenes.
  • Análisis de antígeno prostático específico Se extrae una muestra de sangre de una vena del brazo y se analiza para detectar la presencia del (PSA), una sustancia que la próstata produce naturalmente. Es normal que haya una pequeña cantidad de (PSA)en el torrente sanguíneo. Sin embargo, si se encuentra un nivel superior al normal, podría indicar que hay una infección, una inflamación, un agrandamiento, o cáncer en la próstata.

Adicional, el Instituto Nacional del Cáncer reveló que los siguientes signos o síntomas podrían dar una alarma de próstata y otras afecciones:

  • Flujo de orina débil o interrumpido.
  • Urgencia repentina de orinar.
  • Necesidad frecuente de orinar (en especial, de noche).
  • Dificultad para empezar el flujo de orina.
  • Dificultad para vaciar la vejiga por completo.
  • Dolor o ardor al orinar.
  • Sangre en la orina o el semen.
  • Dolor de espalda, cadera o pelvis que no desaparece.
  • Falta de aire, mucho cansancio, latidos rápidos del corazón, mareo o piel pálida a causa de anemia.

Sobre la misma línea, existen dudas sobre los factores de riesgo y aunque las causas del cáncer de próstata no son claras, si existen algunos que aumentan el riesgo como:

  • Edad avanzada. El riesgo de tener cáncer de próstata aumenta con la edad y es más frecuente después de los 50 años de edad.
  • Raza. Por razones que aún no se han determinado, los hombres afroamericanos tienen un mayor riesgo de cáncer de próstata que los de otras razas. En los afroamericanos, el cáncer de próstata también tiene más probabilidades de ser agresivo o avanzado.
  • Antecedentes familiares. Si se ha diagnosticado con cáncer de próstata a un familiar cercano, como un padre, hermano o hijo, quizás el riesgo sea más alto. También, si se tienen antecedentes familiares de genes que aumentan el riesgo para cáncer de mama (BRCA1 o BRCA2) o antecedentes familiares significativos de cáncer de mama, el riesgo para cáncer de próstata quizás sea más alto.
  • Obesidad. Las personas obesas quizás estén a un riesgo más alto de padecer cáncer de próstata, comparadas con las que se considera están a un peso saludable, aunque los estudios han producido resultados mixtos. En las personas obesas, es más probable que el cáncer sea más agresivo o que recurra después del tratamiento inicial.

Por su parte, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, entre el 30 y 50 % de los cánceres se pueden evitar y controlarse con distintas acciones, como:

  • Tener una dieta saludable: esta debe incluir al menos 400 g (o sea, cinco porciones) de frutas y hortalizas al día, menos del 10 % de la ingesta calórica total de azúcares libres, menos del 30 % de la ingesta calórica diaria procedente de grasas y menos de cinco gramos de sal (aproximadamente una cucharadita) al día y la sal debería ser yodada.
  • Realizar actividad física: las nuevas directrices de la OMS recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.
  • Programar exámenes para detectar el cáncer: hablar con el médico acerca de qué tipos de exámenes para la detección del cáncer son los más adecuados para cada persona en función de los factores de riesgo.

De todos modos, la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica y por ello lo primero que se debe hacer es consultar a un experto de la salud, para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.