Cerezas
Las cerezas tienen compuestos bioactivos como las antocianinas (localizadas en la porción carnosa de la fruta). - Foto: Getty Images

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Cerezas: así se deben consumir para bajar de peso y prevenir la diabetes

Las cerezas tienen cantidades importantes de potasio y en menor proporción, magnesio, hierro, fósforo y calcio.

Su origen geográfico no se conoce con exactitud, pero se cree que proviene de los países que circundan el mar Negro y el mar Caspio, desde donde se expandieron hacia Europa y Asia con las migraciones humanas, durante el Imperio romano, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

La fundación también explicó que existen muchas variedades de cerezas, cuyos nombres se deben al lugar de origen, tiempo de maduración, tipo de polinización y forma de floración, pero las principales variedades de las que derivan las demás son:

- Cerezas dulces (Prunus avium).

- Cerezas ácidas o guindas (Prunus cerasus).

- Duke. Es un híbrido de las dulces y ácidas, que combina las mejores propiedades de ambas.

De igual manera, se indicó que es el único fruto de hueso no climatérico, es decir, que si se recolecta antes de tiempo no madura fuera del árbol. Por lo tanto, se debe cosechar en el momento oportuno. Las cerezas maduran desde finales de primavera hasta principios de verano, siendo un periodo muy corto de recolección, en comparación con otros árboles frutales.

Además, esta fruta tiene pocas calorías, tiene potasio, fibra, vitamina A, vitaminas B1, B3 y B6, vitamina C, vitamina D y E, ácido fólico, betacaroteno o provitamina A y por tal razón, el diario español Mundo Deportivo reveló, en su sección de nutrición, que este alimento es ideal bajar de peso y prevenir la diabetes, ya que tiene bajo índice glucémico, pero lo ideal es no consumir más de 15 unidades al día.

No obstante, el consumo de cerezas debe estar acompañado de una alimentación balanceada y saludable que tenga proteínas, grasas, carbohidratos y todos los nutrientes que el cuerpo necesita.

Por ello, es importante consultar a un experto para que guíe el proceso, ya que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la composición exacta de una alimentación variada, equilibrada y saludable estará determinada por las características de cada persona (edad, sexo, hábitos de vida y grado de actividad física), el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios, pero las personas que tienen altos los niveles de azúcar, deben tener en cuenta que algunos alimentos que suben la insulina en la sangre son: chocolates, caramelos, mermeladas, miel, helados, gaseosas, alcohol, galletas dulces, comida rápida, harina de trigo refinada, cereales azucarados, entre otros.

Además, una buena alimentación reduce los factores de riesgo asociados con las enfermedades que causan más daño en el ser humano como triglicéridos, hipertensión arterial, entre otras.

Sobre la misma línea, se ha demostrado que existen algunas medidas simples relacionadas con los hábitos que previenen eficazmente o que retrasan la aparición de la diabetes de tipo 2 y para ayudar a prevenir este tipo de diabetes y sus complicaciones se deben seguir estas conductas, según la OMS:

  • Conseguir y mantener un peso corporal saludable.
  • Realizar al menos treinta minutos de actividad física de intensidad moderada la mayoría de los días. No obstante, para controlar el peso puede ser necesario aumentar la intensidad.
  • Tomar una alimentación saludable, sin azúcar ni grasas saturadas.
  • No consumir tabaco, puesto que fumar aumenta el riesgo de sufrir diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, las anteriores recomendaciones también son ideales para bajar de peso, pues expertos en salud y el portal Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, aseguran que la base para lograr adelgazar sigue siendo una dieta saludable de bajas calorías, combinada con un aumento en la actividad física.

Además, la entidad sin ánimo de lucro también explicó que reducir las calorías no tiene por qué significar renunciar al sabor, a la satisfacción ni a la facilidad para preparar las comidas, ya que una forma de reducir la ingesta de calorías es comer más alimentos de origen vegetal como las frutas, las verduras y los cereales integrales.