vida moderna

¿Cómo conservar los alimentos por más tiempo en la nevera?

Algunos elementos se pueden desperdiciar si no se guardan correctamente.


El desperdicio de alimentos es uno de los problemas más absurdos del mundo actual. Desde el momento previo a su distribución, donde se pueden llegar a perder más de dos millones de toneladas de alimentos, según la Organización WWF, hasta luego de su distribución en los hogares, cientos de toneladas de alimento que pueden ser consumidas terminan pudriéndose en los botaderos del mundo.

La buena noticia es que desde casa se pueden implementar algunas técnicas para evitar que alimentos, como las verduras, frutas, carnes, entre otros, se dañen y no se consuman. Se trata de una estrategia de doble ganancia. Por un lado, se cuidan las finanzas personales, un ingrediente que se pierde en la cocina toca reponerlo después, y ello genera un costo para el bolsillo.

Puede ser de interés...

Son varias las razones por las que se insta a tener mayor conciencia sobre la importancia de conservar adecuadamente los alimentos. Además, ciertos trucos serán del agrado de los fanáticos del orden.

La nevera es una aliada para mantener frescas las provisiones, siempre que se organice como es debido y los ingredientes se reserven bien. Una regla básica, no solo para la preservación de los alimentos, sino también para el cuidado del refrigerador, es procurar que este electrodoméstico permanezca limpio.

Cada vez que algo se derrame en su interior o algún alimento genere mal olor, se sugiere hacer una limpieza rápida para evitar que se vaya acumulando la suciedad. Pero, además, señalan en un artículo de Taste of Home, la nevera debería lavarse a profundidad cada dos meses. Para ello, hay que sacar todo lo que se haya guardado en la nevera y empezar a sacar la mugre que se haya formado desde el congelador hasta las bandejas de los alimentos.

Toda vez que la nevera se encuentre en buen estado, se puede empezar a organizar nuevamente los alimentos. En la forma en que se guardan los productos en la nevera está la clave para conservarlos, considerando que el frío se distribuye de formas diferentes en su interior: no es la misma temperatura la que mantiene el congelador que la que hay en la parte refrigerante.

Así pues, alimentos como las carnes pueden ir en el congelador si se busca reservarlas por más tiempo. Pero debe hacerse con algunas precauciones para evitar que las proteínas pierdan sus nutrientes y calidad; de acuerdo con el portal Consumer, las carnes deben separarse por porciones, en lugar de congelar un trozo entero. De esa manera se evita estar descongelando varias veces la carne, lo que puede hacer que se dañe.

En ese mismo sentido, se aconseja sacarlas de su empaque y reservarlas en bolsas herméticas.

carnes magras
En ese mismo sentido, se aconseja sacarlas de su empaque y reservarlas en bolsas herméticas. - Foto: Getty Images/iStockphoto

¿Dónde van los demás alimentos? En la parte más fría, generalmente ubicada arriba (no el congelador) se pueden guardar los derivados lácteos, como explican desde el portal Mundo Deportivo, debido a que esta temperatura favorece su conservación.

Las verduras y frutas pueden mantenerse en la parte central de la nevera o en las bandejas que suelen traer algunos refrigeradores específicamente para estos alimentos. Hay que decir que hoy en día se conoce una diversidad de trucos para conservar más frescas algunas verduras y vegetales.

Por ejemplo, para prevenir que las verduras de hoja verde se negreen se puede poner papel de cocina en el espacio reservado para los vegetales, de esta manera el material absorberá la humedad extra y evitará que se dañen con rapidez, como sugiere el portal 20 minutos.

Las puertas de la nevera no se quedan vacías, ese espacio se puede aprovechar para guardar los tarros abiertos, siempre que no contaminen a los demás alimentos; también se puede utilizar ese espacio para las salsas, las especias, los condimentos y especialmente los recipientes que tienden a ser altos y no son fáciles de ubicar en otras partes.

Un tip extra es evitar que se acumulen muchos recipientes y alimentos en la nevera, debido a que esto puede afectar el flujo del aire frío y dañar algunas comidas.