El hígado es el órgano más grande dentro del cuerpo y ayuda a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar las toxinas, de acuerdo con MedlinePlus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Por tal razón, al igual que con todos los órganos es importante cuidarlo y por ello el portal GastroLab reveló que el ajenjo, cuyo nombre científico es artemisia absinthium, es una planta que tiene propiedades una cucharada del vegetal para un litro de agua recién hervida y se debe beber una taza tres veces en el día.
No obstante, el Ministerio de Salud Chile señaló que “no es aconsejable su consumo en embarazo y lactancia, ni administrar a niños pequeños o a personas que sufren epilepsia. Además, no se debe consumir por periodos largos y se debe evitar su uso en inflamaciones digestivas crónicas”.

Lo anterior porque “estos productos tienen el carácter de auxiliares sintomáticos y no reemplazan lo indicado por el médico en el tratamiento de una enfermedad”.
Por tal razón, al igual que con cualquier alimento o suplemento que se quiera incluir en la dieta diaria, es importante consultar al médico tratante o a un nutricionista sobre cuál es la mejor manera de consumir, y si las condiciones médicas ya existentes no son un impedimento para beneficiarse de todas las propiedades del alimento ya nombrado, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.
Por su parte, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) revelaron que hay muchas cosas que se pueden hacer para proteger el hígado de los daños, ayudarlo a sanar y apoyar su función:
- Mantener un peso saludable: Se considera un peso saludable aquel que nos permite mantenernos en un buen estado de salud y calidad de vida.
- Hacer ejercicio: La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere realizar actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 a 300 minutos o actividades físicas aeróbicas intensas durante al menos 75 a 150 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas a lo largo de la semana.

- Comer bien: Una alimentación debe contener frutas, verduras, grasas, carbohidratos y proteínas.
- Limitar el consumo de alcohol: Si se bebe alcohol, es mejor hacerlo con moderación. Moderación significa que beber no es intoxicarse (o embriagarse) y que no se consuma más de un trago al día si es una mujer y no más de dos si es un hombre.
- Conocer cómo los medicamentos y los suplementos que se toman pueden afectar el hígado. Algunos medicamentos pueden causar hepatitis con pequeñas dosis, aun cuando el sistema de descomposición del hígado esté normal. Las dosis grandes de medicamentos pueden dañar un hígado normal. Por ello, se debe hablar con un médico sobre todos los medicamentos que se toman.
- Evitar el contacto directo con toxinas de insecticidas, productos de limpieza y otros químicos.
- No fumar.
- Mantener un esquema de vacunación al día, incluyendo las vacunas contra los diferentes tipos de hepatitis.
De otro lado, la revista española ¡Hola! indicó que existen algunas bebidas naturales que sirven para depurar el hígado, como la infusión de cáscara de limón, ya que es ideal para limpiar el aparato digestivo y del urinario.
Otra manera es tomando té verde, pues es una bebida diurética y por ende es ideal para eliminar las toxinas del cuerpo, aunque la idea es consumirlo en ayunas. Además, es antioxidante y se puede consumir de modo regular, pero sin exceso.

El tomillo también es ideal para depurar el hígado, ya que sus propiedades son variadas: antibacterianas, antiinflamatorias, antifúngicas, expectorantes, digestivas, mucolíticos, antioxidantes, analgésicas, antisépticas, antitusivos o diuréticas.
La alcachofa fue otra recomendación por sus propiedades diuréticas y el diente león también lo sugirió la revista por sus antioxidantes y minerales.
