Insomnio: ¿Cómo combatirlo con remedios caseros?
No dormir las horas indicadas al día aumenta el riesgo de enfermedades. - Foto: Getty Images

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Dormir mal aumenta el riesgo de muerte, revela estudio

La falta de sueño a largo plazo aumenta el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades del corazón.

Tener un sueño reparador es tan importante como llevar una alimentación saludable. Dormir bien y el tiempo indicado es clave para favorecer la salud del organismo, según indica el Instituto Europeo del Sueño.

Aunque la cantidad de sueño y su calidad dependen de la edad, restarle al menos tres horas a esta rutina es suficiente para reducir la efectividad de importantes células inmunológicas, aseguran los expertos.

“Se ha demostrado en estudios que las personas que no tienen horas de sueño de calidad o suficiente tiempo de sueño tienen más probabilidades de enfermarse. La falta de sueño también puede afectar la velocidad con la que una persona se recupera si se enferma”, precisa el instituto de investigación Mayo Clinic.

De acuerdo con los especialistas, el cuerpo necesita dormir para combatir enfermedades infecciosas. La falta de sueño a largo plazo también aumenta el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos; es decir, afecciones cardiovasculares.

De igual forma, hay evidencia científica que determina que quienes duermen menos horas tienen mayores probabilidades de padecer depresión, sobre todo en el caso de los adolescentes.

Los expertos aseguran que la cantidad óptima de sueño para la mayoría de los adultos es de siete a ocho horas en la noche. Los adolescentes necesitan de nueve a 10 horas y los niños en edad escolar necesitan 10 o más horas de sueño.

Un estudio publicado en la revista Nature, el cual contó con la información de más de 6.800 adultos estadounidenses, concluyó que si se mezclan algunos factores, el riesgo de enfermedad cardíaca puede aumentar hasta en un 141 % cuando hay falta de sueño.

En el marco de los análisis, los científicos descubrieron que si bien las mujeres indicaron tener más problemas para dormir, los hombres tenían más probabilidades de sufrir este tipo de afecciones.

Los investigadores tuvieron en cuenta diversos aspectos como la regularidad del sueño, la satisfacción, el estado de alerta durante las horas de vigilia, el momento, la eficiencia y la duración, y los vincularon con enfermedades cardíacas diagnosticadas por médicos. Descubrieron que cada aumento adicional en los problemas al dormir autoinformados se asoció con un riesgo 54 % mayor de enfermedad cardíaca, que es una de las principales causas de muerte en el mundo.

Otra investigación efectuada por la Universidad de París Cité y el University College de Londres, en la que los investigadores trabajaron con hombres y mujeres con edades entre los 50 y 70 años de edad, determinó que dormir cinco horas o menos a los 50 años se asociaba con un 25 % más de riesgo de mortalidad a lo largo de los 25 años de seguimiento.

“Esto puede explicarse principalmente por el hecho de que la corta duración del sueño aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas que, a su vez, incrementan el riesgo de muerte”, precisa una publicación del diario ABC, de España.

Otra de las conclusiones fue que dormir menos de cinco horas estaría relacionado con un mayor riesgo de desarrollar al menos dos enfermedades crónicas, como patologías cardíacas, cáncer o diabetes.

En general, los análisis científicos han determinado que la falta de sueño tiene un efecto negativo en el corazón, precisa Mayo Clinic.

Otras afectaciones

El sueño es importante para la salud en general. Cuando una persona no duerme lo suficiente (privación del sueño), puede sentirse cansada y afectar su rendimiento, incluyendo su capacidad de pensar con claridad, reaccionar rápidamente y formar recuerdos, precisa la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Esto genera la posibilidad de tomar malas decisiones y ponerse en situaciones de riesgo. Las personas que no duermen bien son más propensas a sufrir accidentes, por ejemplo.

La privación del sueño también puede afectar el estado de ánimo, lo que causa: irritabilidad, problemas en las relaciones interpersonales, especialmente para niños y adolescentes; depresión y ansiedad, de acuerdo con la citada fuente.