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El optimismo alarga la vida, según estudio de Harvard

Las participantes de la investigación de entre 50 y 79 años que trabajaron su optimismo, o que por defecto ya lo tenían, presentaron una extensión promedio de su esperanza de vida de 2,4 años.


Un estudio realizado por la Universidad de Harvard señaló que los altos niveles de optimismo tienen relación con una esperanza de vida más larga en mujeres de todos los grupos raciales y étnicos.

“Aunque el optimismo en sí puede verse afectado por factores estructurales sociales, como la raza y el origen étnico, nuestra investigación sugiere que los beneficios del optimismo pueden mantenerse en diversos grupos”, dijo la autora principal del estudio Hayami Koga, estudiante postdoctoral en la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.

Koga añadió que “muchos trabajos anteriores se han centrado en los déficits o factores de riesgo que aumentan las posibilidades de enfermedades y muerte prematura. Nuestros hallazgos sugieren que vale la pena centrarse en factores psicológicos positivos, como el optimismo, como posibles nuevas formas de promover la longevidad y el envejecimiento saludable en diversos grupos”.

En una investigación anterior, el grupo de estudio liderado por Koga determinó que el optimismo se puede relacionar con una mayor longevidad. Sin embargo, dicha observación se había enfocado en una “población blanca”. Por lo mismo, Koga y sus colegas ampliaron el grupo de participantes para incluir a mujeres de todos los grupos raciales y étnicos.

Según Koga, incluir poblaciones diversas en la investigación es importante para la salud pública porque estos grupos tienen tasas de mortalidad más altas que las poblaciones blancas.

Las participantes del estudio de entre 50 y 79 años que trabajaron su optimismo, o que ya lo tenían, presentaron una extensión promedio de su esperanza de vida de 2,4 años.

Cabe destacar que los investigadores no encontraron interacción entre el optimismo y ninguna categoría de raza y etnia. Estas tendencias se mantuvieron después de tener en cuenta la demografía, las condiciones crónicas y la depresión.

En la investigación se especificó que los factores del estilo de vida, como el ejercicio regular y la alimentación saludable, representaron menos de una cuarta parte de la asociación entre el optimismo y la esperanza de vida.

“Tendemos a centrarnos en los factores de riesgo negativos que afectan nuestra salud”, dijo Koga, quien añadió que “también es importante pensar en los recursos positivos, como el optimismo, que pueden ser favorables para nuestra salud, especialmente si vemos que estos beneficios se ven en todos los grupos raciales y étnicos”.