vida moderna

El superalimento que ayuda a potenciar la visión: así se puede consumir

La visión es el sentido más dominante y tiene un papel esencial en cada aspecto y etapa de la vida.


La ceguera y la discapacidad visual se pueden prevenir en aproximadamente el 80 % de las personas, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De hecho, las afecciones oculares que pueden causar deficiencia visual y ceguera, como las cataratas, el tracoma y los errores de refracción, entre otras.

“En todo el mundo, por lo menos 2.200 millones de personas padecen deficiencia visual o ceguera, y de ellas, al menos 1.000 millones tienen una deficiencia visual que podría haberse evitado o que aún no se ha tratado”, señaló la OMS.

Por tal razón, adicional a asistir a donde un especialista para que revise los ojos, es importante tener una alimentación balanceada y saludable que tenga vitaminas y minerales que ayuden con el cuidado de este órgano.

Es por eso que el portal portugués de salud, nutrición y bienestar Tua Saúde reveló que un alimento que mejorar la salud de los ojos es la calabaza, ya que es rica en alfacaroteno, betacaroteno y criptoxantina.

Además, previene las cataratas, por contener luteína y zeaxantina, que son poderosos antioxidantes que actúan en los ojos y la calabaza puede ser incluida en recetas como ensaladas, purés, pasteles, tartas y bizcochos.

Información nutricional por cada 100 g de calabaza:

  • Energía: 20 kcal
  • Agua: 96,6 g
  • Proteínas: 1,4 g
  • Grasas: 0,6 g
  • Carbohidratos: 1,7 g
  • Fibras: 0,7 g
  • Potasio: 200 mg
  • Calcio: 25 mg
  • Magnesio: 5 mg
  • Fósforo: 5 mg
  • Hierro: 0,1 mg
  • Vitamina A: 160 mcg
  • Caroteno: 962 mcg
  • Vitamina C: 12 mg
  • Folatos: 8 mcg

Por su parte, el Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos reveló algunos consejos simples para tener ojos sanos:

1. Realizarse un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas: muchas enfermedades comunes de los ojos como el glaucoma, la enfermedad diabética del ojo y la degeneración macular relacionada con la edad muchas veces no presentan signos de aviso.

2. Conocer el historial familiar de la salud de los ojos: es importante saber si alguien ha sido diagnosticado con una enfermedad o condición, ya que muchas son hereditarias.

3. Tener una alimentación saludable: seguir una dieta rica en frutas y vegetales, particularmente los de hojas verdes oscuras como las espinacas, la col y la col rizada, es también importante para mantener sus ojos sanos. Las investigaciones también han demostrado que hay beneficios para la salud de los ojos al comer pescados altos en ácidos grasos omega 3 como el salmón, el atún y el mero.

4. Mantener un peso saludable: estar en sobrepeso u obeso aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y otras condiciones sistémicas, que pueden llevar a una pérdida de visión, como la enfermedad diabética del ojo o el glaucoma.

5. Usar equipo de protección para los ojos: el equipo para proteger los ojos incluye anteojos y gafas de seguridad, pantallas faciales y protectores oculares diseñados especialmente para proveer la protección adecuada para cada actividad.

6. Dejar de fumar: si una persona fuma tiene el doble de probabilidad de tener degeneración macular asociada a la edad en comparación con una persona que no fuma y si una persona fuma tiene de dos a tres veces más probabilidades de tener cataratas que una persona que no fuma.

7. Usar gafas de sol: la exposición al sol puede dañar los ojos y aumentar el riesgo de cataratas y degeneración macular relacionada con la edad. Por ende, hay que proteger los ojos con gafas de sol que bloqueen el 99 al 100 % de la radiación UVA y UVB.

8. Dar a los ojos un descanso: si se pasa mucho tiempo frente a una computadora, se puede olvidar parpadear, lo que puede cansar a los ojos. Para reducir la fatiga ocular, se puede probar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, desviar la vista unos seis metros hacia adelante por 20 segundos.

Otra recomendación es realizar ejercicios para mejorar la vista como, por ejemplo, mirar un objeto que esté lejos entre cinco o diez segundos y volver a parpadear. Esto se puede hacer dos veces al día.

Asimismo, los expertos recomiendan tapar un ojo con la palma de la mano sin generar presión y con el que está destapado ver objetos por un par de minutos; después cambiar de ojo. Esto se puede realizar al final del día.