Las aceitunas ayudan a controlar el colesterol y en los casos de anemia
Las aceitunas ayudan a controlar el colesterol y en los casos de anemia - Foto: Getty Images

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El superalimento que ayuda a regular la presión arterial y reduce el colesterol malo

El colesterol malo genera efectos negativos para el cuerpo, especialmente porque pone en riesgo la salud cadiovascular.

La aceituna es un fruto del olivo que tiene mayor presencia en la zona mediterránea, en donde se cultiva. Se caracteriza por ser de tipo drupa carnosa, con una semilla en su interior, puede ser de color verde o púrpura y cuando ha madurado lo suficiente es de color negro.

Las aceitunas son conocidas por ser nutritivas y ofrecer beneficios al organismo, especialmente en la salud cardiovascular, pues gracias a que son ricas en ácido oleico reducen el colesterol LDL, conocido como colesterol malo y aumentan el colesterol HDL, conocido como el colesterol bueno.

Por otro lado, su mineral más destacado es el sodio, por lo que el consumo de este fruto ayuda a mantener el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula, algo que de acuerdo con Mejor con Salud, está relacionado con la actividad nerviosa y muscular, y también con la mejora de la presión sanguínea, combatiendo la presión arterial alta.

Las aceitunas son ricas en calcio, un mineral que es necesario para los huesos y que ayuda en el proceso de absorción de hierro, por lo que resulta bueno cuando las personas sufren de anemia.

En ese sentido, el portal explica que incorporar las aceitunas a la dieta habitual tendría beneficios significativos para quienes sufren de colesterol alto y mala presión sanguínea. Sin embargo, es necesario que las personas acudan a un médico para mejorar su situación y pedir acompañamiento nutricional.

Otros alimentos que previenen el colesterol alto

Dado que la alimentación juega un papel determinante, es importante incluir en ella productos que ayuden a controlar o evitar que esta sustancia se salga de los rangos normales.

Uno de estos alimentos es el calabacín, el cual es rico en vitaminas A, E, B y C. “El aporte en vitamina C se aprovecha cuando el calabacín se consume crudo o ligeramente al vapor”, asegura el portal Nutrición y Farmacia, de España.

Al calabacín se le reconoce por ser una buena fuente de antioxidantes. Su aporte en vitaminas A y C reduce el daño oxidativo y protege al organismo contra los radicales libres; es diurético, tiene un algo contenido de agua, es bajo en calorías y dentro de sus componentes destaca la pectina, celulosa, omega-3 y carotenoides.

Específicamente en lo que tiene que ver con el colesterol, el calabacín aporta propiedades antioxidantes, que ayudan a proteger contra esta afección. A esto se suma que es rico en rutina (familia de los flavonoides), que contrarresta el riesgo de que una persona pueda sufrir de aterosclerosis, que es la acumulación de sustancias al interior de las arterias, según indica el National Heart Lung and Blood Institute, de Estados Unidos.

Adicionalmente, este alimento es bueno para el fortalecimiento de los ojos gracias que contiene luteína y zeaxantina. “Estos fitonutrientes tienen un impacto positivo en la vista. Garantizan que los ojos estén a salvo de los efectos dañinos de los rayos solares y previenen la degeneración macular asociada a la edad”, indica un artículo publicado en el diario La Vanguardia, de España.

Además, dado su alto contenido de agua y que es un producto diurético, esta verdura no engorda e incluso es ideal para las personas que quieren bajar de peso; ayuda en el control de la presión arterial y dispone de nutrientes como hierro, calcio y fósforo que favorecen a la formación y fortalecimiento de la estructura ósea.

Sin embargo, es importante recalcar que para que estos alimentos funcionen y generen reales efectos en el organismo se deben consumir en el marco de una dieta balanceada y realizando ejercicio de manera regular.