Las personas pueden atravesar situaciones que promuevan la ira, el enojo o el malgenio. Es común que se presenten episodios en el día día que provoquen estas reacciones; además de pasar un mal rato, en momentos de ira se puede agredir a personas cercanas o que no tengan que ver con el problema. Sin embargo, no siendo suficiente, estas emociones negativas pueden afectar la salud de quien las padezca.
Según el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, estas emociones son una reacción “que se produce cuando una persona considera que existe o se va a producir un resultado negativo para sus intereses, que se podría haber evitado si alguien los hubiera tenido en cuenta y hubiera actuado de otra forma”, haciendo referencia a factores comunes en los que se presentan situaciones de ira.
En adición, agrega que es una respuesta del organismo que se caracteriza por una activación fisiológica, motora o cardiovascular, la cual iría acompañada del sentimiento de enfado; esta hace que las personas muestren “disconformidad”, por lo que empiezan a quejarse del hecho.
La entidad establece que muchas veces cuando las personas siguen dándole vueltas a la misma situación pueden hacer que el disgusto aumente.

Con respecto a la respuesta que da el organismo frente a situaciones de enfado o ira, ese Ministerio expresa que se caracteriza por “una activación extra del sistema nervioso simpático, del sistema endocrino, del incremento de la activación muscular y de una respuesta motora que implica distintas formas de expresarnos y de conducirnos de manera agresiva”, acota para explicar cómo afecta esta emoción en el cuerpo.
En ese sentido, el portal Salud Digital afirmó que estas situaciones tienen un alto impacto en la salud de las personas, ya que estas emociones podrían producir cambios en el cerebro afectando los neurotransmisores y alterando el funcionamiento normal del organismo, según confirmó José Luis García Arcadia, el director del Hospital General Subzona para este medio.
En adición, agregó que cuando una persona tiende a tener muchos episodios de ira o malgenio puede ser más vulnerable a sufrir infartos, por la agitación, la taquicardia, el aumento del ritmo cardiaco, entre otros síntomas relacionados con este padecimiento.
Para aquellos que sufren de diabetes, el portal explica que estos tienden a tener alteraciones en los niveles de glucosa del torrente sanguíneo, “lo que a su vez produce daño renal, gástrico y en todos sus tejidos y órganos”, explica Salud Digital haciendo referencia a las consecuencias que tienen los enojos en personas con esta condición.

Además, agrega que la piel puede sufrir, ya que en esta podrían aparecer manchas, sufrir de comezón o incluso, enrojecimiento. Otros padecimientos relacionados con situaciones constantes de esta emoción son las alteraciones en la presión arterial y las migrañas.
Ante este panorama, la prevención de la ira puede ser clave en el desarrollo de una vida larga y saludable, aunque esta emoción existe como una forma de supervivencia para el ser humano; también es importante aprender a controlarla en busca de proteger la salud.
Para el portal estadounidense Clínica Mayo hay tres formas que pueden ayudar a reducir los efectos de la ira o el enojo en diferentes situaciones. Una de ellas es la represión, aunque no siempre funciona ya que puede generar un efecto colateral y hacer que las personas continúen con compartimientos “pasivo-agresivos”. Explican que es mejor contener la emoción en el interior y tratar de transformarla a algo más constructivo.
Seguido de esto, afirman que la expresión también puede ayudar, aunque al igual que la anterior podría desembocar en efectos no deseados como discusiones o incluso violencia. Sin embargo, una persona sentirse mejor cuando dice en voz alta lo que la aqueja.
Y por último, recomiendan intentar calmar la emoción en el interior sin exteriorizar la emoción y tranquilizar la mente.
