La familia de las frutas es diversa en colores, aromas, texturas y sabores.
El consumo de frutas le aporta diversos beneficios al organismo. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Esta fruta es antidiarréica, depurativa y antiinflamatoria

Es rica en antioxidantes y el 85 % de su contenido es agua.

La piña es un fruto tropical reconocido por sus propiedades antioxidantes y su gran contenido de vitaminas, especialmente la C, así como de otros nutrientes esenciales para garantizar la salud del organismo.

Es un alimento ideal para ayudar a eliminar aquellas toxinas y desechos que quedan en el cuerpo a causa de la mala alimentación o la contaminación, gracias a sus propiedades diuréticas y desintoxicantes, precisa información del portal Cocina Fácil, de México.

El 85 % de su contenido es agua, de ahí que sea un alimento muy bajo en calorías. Es rica en minerales como potasio, y también contiene pequeñas cantidades de magnesio y hierro, precisa el portal Cuerpo Mente.

Esta fruta puede consumirse fresca, deshidratada, en conserva, agregándose a diversas preparaciones como jugos, ensaladas, yogures, postres y dulces. La recomendación es siempre comerla sin agregarle azúcar, según el portal de bienestar y salud Tua Saúde.

Esta fruta posee una enzima llamada bromelina y una de sus bondades es que facilita la digestión. En concreto, tiene la virtud de fragmentar las proteínas y convertirlas en aminoácidos, lo que favorece el proceso digestivo, el cual también se beneficia de su importante contenido de fibra insoluble, la cual permanece casi sin cambios cuando se expone al agua.

Este nutriente actúa como una esponja en los intestinos, por lo que facilita el tránsito intestinal y ayuda a mejorar las condiciones generadas por el estreñimiento, según indica una publicación de la revista Mejor con Salud.

Antiinflamatoria

Esta misma enzima tiene propiedades antiinflamatorias que actúan frente a diferentes afecciones. Por ejemplo, alivia los síntomas de la alergia al inhibir la liberación de los mediadores de la inflamación responsables de los ataques que causan este padecimiento.

También reduce la inflamación provocada por enfermedades de las articulaciones como la artritis reumatoide y la artrosis. Su riqueza en bromelina la hace aliada de estos pacientes, por lo que incluir esta fruta en una dieta tendiente a mejorar sus condiciones puede ayudar. De acuerdo con las revisiones publicadas en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, las bondades antiinflamatorias serían de gran aporte para aliviar el dolor, uno de los principales síntomas de estas afecciones.

Otro efecto de su poder antiinflamatorio es que reduciría los dolores musculares después del entrenamiento, al tiempo que favorecería la recuperación muscular, según Tua Saúde.

Depurativa

Un beneficio más que le brinda al organismo es que ayuda a eliminar las toxinas y desechos que quedan en el cuerpo. Además, de acuerdo con un estudio publicado por Mangalayatan University, en la India, citado por el portal Salud 180, de México, la bromelina también reduce el dolor y la inflamación abdominal.

Cuerpo Mente asegura que la piña posee efectos antidiarréicos debido a que parece inhibir el crecimiento de los microbios intestinales y mejorar los receptores del intestino. “Tanto la fruta como la decocción de la raíz se recomiendan tradi­cio­nalmen­te en el tratamiento de los parásitos intestinales”, precisa.

Por ser rica en vitamina C, que es un potente antioxidante, previene el desarrollo de padecimientos cardíacos y de otros como el cáncer. De igual forma, reduce los riesgos de padecer trombosis y favorece la pérdida de peso al ser un alimento rico en agua y fibras, que aumentan la sensación de saciedad y facilitan el tránsito intestinal. Además, esta fruta es considerada uno de los alimentos con calorías negativas, al punto que en 100 gramos solo hay 55 calorías.

Si bien se trata de un producto natural que ayuda a mejorar condiciones de salud, es importante tener claro que por sí solo no hará milagros y que su ingesta debe hacer parte de hábitos saludables de vida, como una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, proteínas y cereales; además de la práctica regular de actividad física.