Vida Moderna

La poco conocida enfermedad crónica de garganta fácil de contraer. ¿De qué se trata?

La esofagitis eosinofílica es una condición poco común, pero fácil de contraer. Se destaca por las afectaciones crónicas que genera en el cuerpo humano. Tenga en cuenta esta información para estar alerta ante el mínimo síntoma.

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3 de abril de 2023 a las 2:24 p. m.
La esofagitis eosinofílica es una condición poco común, pero fácil de contraer. Se destaca por las afectaciones crónicas que tiene.
La esofagitis eosinofílica es una condición poco común, pero fácil de contraer. Se destaca por las afectaciones crónicas que tiene. Foto: Getty Images/iStockphoto

Esta enfermedad afecta al esófago, el cual es el conducto muscular encargado de transportar los alimentos y líquidos desde la boca hasta el estómago. Además, hace parte del grupo de las enfermedades crónicas.

Al interior del organismo, lo que ocurre es que los glóbulos blancos denominados eosinófilos se acumulan en el esófago, lo cual provoca inflamación y un posterior dolor, generando dificultades para digerir los alimentos. Las personas tienden a confundir esto con un reflujo gástrico, pero ambas condiciones son diferentes, siendo la esofagitis más peligrosa.

Glóbulos blancos
Los glóbulos blancos se ubican en la garganta y no desparecen, lo cual amenaza ampliamente a la garganta y organismo en general. Foto: Getty Images

A pesar de no ser una enfermedad común, siendo según Medline Plus, una condición relativamente nueva, hay que estar atento a los síntomas, debido a que su afectación es crónica. Con base a la información de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), para que una persona tenga esta enfermedad, debe cumplir con las siguientes características:

  • Dificultad para tragar (disfagia).
  • Sensación que la comida se atasca en el esófago después de tragar, conocida como impactación esofágica.
  • Dolencias en el pecho, concretamente en el centro y sin ser eliminado por los antiácidos.
  • Reflujo o alimentos sin digerir.
  • Dificultad para alimentarse.
Dolor de garganta
La disfagia, uno de los síntomas de la esofagitis eosinofílica. Para diferenciarla de otras enfermedades, hay que tener en cuenta otros síntomas.. Foto: Getty Images. Foto: Getty Images
  • Vómitos constantes.
  • Dolor abdominal.
  • Ausencia de respuesta a los medicamentos encargados del reflujo gástrico. Este punto es importante, debido a que es lo que la diferencia.
  • En casos extremos, desnutrición y pérdida excesiva de peso.

Por otro lado, también es importante señalar las causas que conllevan a esta enfermedad. Medline indica que no hay una causa exacta que cause la patología. Sin embargo, la constante es una reacción del sistema inmunitario o alérgica a alimentos y/o sustancias del entorno, tales como caspa de animales, polen, ácaros de polvo y moho.

Bajo esa premisa, se produce una activación inmunológica permanente responsable del acúmulo de eosinófilos, expone FEAD. Es decir, la alergia permite que los glóbulos blancos dañinos se agrupen en la garganta. Además, cabe la posibilidad que en ciertos pacientes, se generen condiciones consecuentes, como lo son enfermedad por reflujo, celiaca, infecciones, enfermedad de Cröhn, de tejidos conectivos, entre otras.

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En la última década, ha aumentado significativamente el número de personas con diagnóstico de esofagitis eosinofílica. Al principio, los investigadores pensaron que esto se debía a una mayor concienciación entre los proveedores de atención médica y una disponibilidad más amplia de pruebas. Sin embargo, los estudios ahora sugieren que la enfermedad se está volviendo cada vez más frecuente, al mismo tiempo que aumenta la incidencia del asma y las alergias.

Por otro lado, además de las causas, también hay que tener en cuenta los factores de riesgo, los cuales o aumentan la probabilidad de contraer la infección o de intensificarla. Mayo Clinic expone que son los siguientes:

Clima: Las personas que viven en un clima frío o seco tienen más probabilidades de recibir el diagnóstico de esofagitis eosinofílica que las que viven en otros tipos de climas.

Estación del año: Es más probable que te diagnostiquen entre la primavera y el otoño, probablemente porque los niveles de polen y otros alérgenos son más altos y es más probable que las personas estén al aire libre.

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Los climas fríos, uno de los varios factores de riego que desarrollan la esofagitis eosinofílica. Foto: Getty Images

Sexo: La esofagitis eosinofílica es más común en hombres que en mujeres.

Antecedentes familiares: Los investigadores creen que la esofagitis eosinofílica puede tener un componente genético porque la afección, a veces, se presenta en varios miembros de una familia. Si los miembros de tu familia tienen esofagitis eosinofílica, tienes una mayor probabilidad de que te diagnostiquen esta enfermedad.

• Alergias y asma: Si tienes alergias alimentarias o ambientales, asma, dermatitis atópica o una enfermedad respiratoria crónica, es más probable que te diagnostiquen esofagitis eosinofílica.

• Edad: Originalmente, se pensaba que la esofagitis eosinofílica era una enfermedad infantil, pero ahora se sabe que también es común en adultos. Los síntomas difieren un poco entre niños y adultos.

Finalmente, una de las razones para que esté catalogada como crónica son las afectaciones que genera. Principalmente son dos, la primera consta de la formación de cicatrices y estrechamiento del esófago, lo cual aumenta la dificultad de tragar y estar propenso a otras enfermedades, dado que la zona queda expuesta al exterior, dejando al resto del organismo vulnerable. Asimismo, la inflamación puede perforar o desgarrar el esófago, en especial por las arcadas que se generan.