Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

| 5/26/2019 12:30:00 AM

¿A qué hora se levantan las personas más exitosas?

Bill Gates, Tim Cook, Richard Brandson, Anna Wintour y otras personas exitosas tienen una cosa en común: se despiertan a las cinco de la mañana o antes. Expertos explican los beneficios de hacerlo y cómo lograrlo.

Las personas exitosas que madrugan a las 5 de la mañana Las personas exitosas que madrugan a las 5 de la mañana. Foto: SEMANA

"La vida es demasiado emocionante como para pasarla durmiendo”, suele decir Tim Armstrong, director ejecutivo de American Online (AOL) y uno de los tantos millonarios que tienen el mantra de levantarse temprano. En la lista de este club están personajes de la talla de Bill Gates, cofundador de Microsoft. El magnate empieza su rutina diaria a las 4:30 de la mañana y a las 5 baja a su gimnasio privado para trotar y meditar. Luego dedica una hora a ver documentales, leer un libro o informarse. Enseguida desayuna y planea su día. Entonces empieza a trabajar.

Las personas exitosas tienen en común sacarle el jugo hasta al último minuto del día.

Todo eso lo hace antes de las 8 de la mañana. Y no es el único. Las personas exitosas tienen en común sacarle el jugo hasta al último minuto del día. Tim Cook, director de Apple, por ejemplo, comienza su jornada a las 3:45 de la mañana. Al despertar, pasa una hora leyendo los comentarios de los usuarios sobre los productos de Apple y luego dedica una hora de su mañana al ejercicio para “mantener el estrés a raya”. La editora de Vogue, Anna Wintour, la emperatriz de la moda, despierta a las 5:40 de la mañana para jugar tenis. En varias ocasiones ha dicho que los niveles de productividad sobrehumanos que le atribuyen se deben a esta rutina.

Leer también: No por mucho madrugar 

Pero hacerlo implica sacrificios, como acostarse temprano. Como es lógico, nadie puede mantener a largo plazo ese ritmo de vida si no cumple la regla de dormir al menos siete horas, como recomiendan los expertos. Sin embargo, una cosa es saberlo y otra lograrlo. A todos no les va igual de bien madrugando y, por eso, muchos ni siquiera lo intentan. La ciencia incluso sostiene que las personas cuentan con un cronotipo o reloj interno diferente y esto las hace sentir más cómodas trabajando por la mañana. A ellos los llaman alondras o matutinos, mientras que los que aprovechan la tarde y la noche son búhos o vespertinos. Pero, según los expertos en manejo de tiempo, a pesar de estos cronotipos, es posible ser un buen madrugador.


Foto: Anna wintour La directora de la revista de moda Vogue juega todos los días tenis a las 5:30 de la mañana. 

En efecto, en su nuevo libro “Good Mornings: Morning Rituals for Wellness, Peace and Purpose”, Linnea Dunne demuestra con amplia evidencia científica que el reloj corporal de todos responde mejor a la luz de la mañana. En su libro cita un estudio de la Fundación del Sueño, de Estados Unidos, que asegura que el reloj circadiano se activa con la luz del sol. Igual lo hacen las hormonas del cerebro que promueven el estado de alerta, lo que provoca que una persona esté más activa y absorba mejor el conocimiento en las mañanas.

Pablo Jacobsen, conferencista y coach en productividad, dice que convertirse en un madrugador implica cambiar el deseo por la determinación.

A esto se suman varios estudios que argumentan que el ambiente determina al menos el 50 por ciento del funcionamiento de los relojes circadianos. Es decir, pueden modificarse con esfuerzo o, en casos extremos, mediante clínicas del sueño. La cuestión entonces no es que unos estén destinados a ser búhos y otros alondras, sino a cuál de los dos grupos quieren pertenecer.

En contexto: ¡A despertarse a las 4 de la mañana!

Por eso, no es imposible que cualquiera logre entrar al club de “la mañana milagrosa”, como lo llama Hal Elrod, autor del best seller del mismo título. Para él, este hábito constituye una filosofía de vida. Pablo Jacobsen, conferencista y coach en productividad, dice que convertirse en un madrugador implica cambiar el deseo por la determinación. “El deseo es hacer lo fácil, lo cómodo, lo conveniente, pero la determinación es hacer lo que sea necesario para lograrlo, moverse a la acción sin limitaciones ni excusas”.

Para levantarse temprano aconseja empezar desde la noche anterior por medio de pequeños rituales como alistar la ropa con la que entrenará al día siguiente o lo que va a comer al desayuno. “Esto crea un estado mental que motiva y facilita el proceso tan pronto una persona abre los ojos”.

Y es que poner a prueba la voluntad justamente constituye el mayor desafío. Dunne cita en su texto el famoso hallazgo de Roy Baumeister, profesor de psicología de la Universidad Estatal de Florida, para quien la fuerza de voluntad funciona como un músculo que se fatiga por usarlo en exceso. “Las dietas se deshacen en la noche”, dice, porque ante el cansancio, el autocontrol se debilita y hay mayor riesgo de tomar malas decisiones.

En contexto: Los verdaderos efectos (para su salud y su productividad) de trabajar muchas horas al día 

En la mañana sucede todo lo contrario, pues ese momento ofrece a las personas una nueva oportunidad para reinventarse y poner a prueba su voluntad. Justamente, por esa razón las personas que madrugan suelen lograr sus objetivos. “Tienden a ser más optimistas y están listas para enfrentar las tareas desafiantes”, dice Dunne.

Paul Raminfar, un experto en productividad que se levanta a las cinco de la mañana, coincide con esa visión. Para él, el factor fundamental para volverse una persona mañanera es la determinación. “Uno se va a dormir pensando en hacer muchas cosas al otro día, pero al levantarse, es más fácil quedarse dormido que hacerlas”, explica.


Foto: Bill gates Se levanta a las 4:30 de la mañana y a las 5 ya está en el gimnasio. Medita, ve documentales, lee la prensa y desayuna. 

Según este experto, el secreto está en que las personas mantengan la motivación constante para ver los beneficios. “Si la persona tiene un pensamiento de pereza, no va a levantarse; pero si piensa que hay que vencer en la batalla a esa alarma, es muy probable que lo logre”, afirma. Según el, los pensamientos alimentan el cerebro, se convierten en comportamientos, y los comportamientos llevan a acciones.

Madrugar también tiene efectos positivos en el bienestar, como aumentar la satisfacción y la felicidad.

Este hábito, de acuerdo con Raminfar, permite reservar un espacio del día para sí mismo sin que las prioridades de los demás se interpongan en el camino. Antes de las ocho de la mañana hay menos distracciones: no hay llamadas telefónicas, reuniones de trabajo ni crisis inesperadas. “Es mucho más probable que al madrugar logren cumplir una o dos metas diarias mientras todos duermen. Eso es grandioso”, dice, porque el “90 por ciento de las personas no cumplen ni siquiera dos o tres tareas al día”.

En contexto: Los verdaderos efectos (para su salud y su productividad) de trabajar muchas horas al día 

A esto se suma que en las mañanas “la mente está en el estado ideal de energía y concentración, lo que permite organizarla para ser más creativo y productivo durante las siguientes 10 o 12 horas del día”, dice Jacobsen.

Pero no solo se trata de mejorar el rendimiento. Madrugar también tiene efectos positivos en el bienestar, como aumentar la satisfacción y la felicidad. Según Raminfar, madrugar produce un sentimiento de victoria desde muy temprano porque el individuo tiene conciencia de que está aprovechando mejor el día. Y si por alguna razón no pasa absolutamente nada más en esa jornada, la persona ya tiene la certeza de haber cumplido al menos la meta de madrugar. El experto cuenta que gracias a hacerlo logró escribir un libro.


Foto: Oprah Winfrey La presentadora se levanta a las 4 de la mañana. Medita durante 20 minutos todos los días.

Sharma Robin, autor de El club de las cinco de la mañana, asevera que no se trata de madrugar por madrugar, sino de tener un plan muy concreto. El suyo consiste en dividir la hora en fracciones de 20 minutos. La primera sirve para realizar cualquier actividad física que estimule el cerebro; la segunda, para leer noticias o un libro; y la tercera, para planear el día. En esa hora milagrosa, dice, la persona se juega el destino del día y, por eso, no debería tomarlo a la ligera. 

Qué hacer antes del amanecer

1. Ejercicio: reduce el estrés durante el día, contrarresta los efectos de una dieta alta en grasas y mejora el sueño.

2. Meditación: ayuda a afrontar la jornada de una manera más proactiva y menos reactiva. Además, quienes lo hacen tienen un 20 por ciento más de posibilidades de terminar el día de buen humor. Bastan 20 minutos.

3. Trabajar en un proyecto personal: luego de un arduo día laboral quedan pocas ganas para adelantar proyectos personales. Pero dividir el tiempo de la mañana para adelantarlos, como, por ejemplo, escribir diez párrafos de un libro, lo hace más eficaz.

4. Compartir con la familia: algunas personas exitosas pasan las mañanas con la familia, ya sea leyendo historias a sus hijos o cocinando un gran desayuno para todos. Richard Branson dedica una hora a su gente antes de enfocarse en los negocios.

5. Tender la cama: en su libro El poder de los hábitos, Charles Duhigg dice que hacerlo no necesariamente lo hace más productivo, pero provoca “reacciones en cadena que ayudan a crear otros buenos hábitos”.

6. Leer las noticias: cuando llegue al trabajo tendrá una buena idea de lo que pasa en el mundo. Después, puede ponerse a la tarea de qué hacer para cambiarlo.

EDICIÓN 1950

PORTADA

María Paula Correa, el poder en la sombra

Su nombramiento como jefe de gabinete convierte a esta joven abogada en la segunda persona más importante del Gobierno después del presidente Duque. ¿Quién es ella?

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1950

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.