vida moderna

Las razones por las que se debería lavar la ropa después de comprarla

Conservar el buen estado de las prendas es sencillo con algunos trucos.


Hay quienes encuentran satisfactorio comprar ropa nueva, ya sea para estrenarla, en una fecha especial, o tener una prenda extra para combinar con su closet. Sea cual sea la ocasión en la que se vaya a utilizar, frecuentemente solo se usa el vestuario sin lavarlo antes.

Esta práctica no parece ser tan recomendable de acuerdo con los expertos, debido a los factores que intervienen en la producción de las prendas de vestir, su transporte y distribución, así como la disposición de las mismas en las tiendas. Antes de llegar a las manos del comprador, la ropa ha pasado por distintas personas para ofrecerla en las vitrinas y estantes.

Probablemente, en varias ocasiones se haya pasado por alto la necesidad de lavar la ropa nueva antes de usarla o, inclusive, se tenga la noción de que precisamente, como no la hemos vestido y recién salió de la tienda, está del todo limpia. Sin embargo, como explica un artículo publicado en la sección de Belleza de Vogue, es importante realizar dicho paso antes de estrenar una prenda.

De acuerdo con el doctor Philip M. Tierno, director de microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, consultado por la autora del artículo, la ropa en las tiendas está expuesta a un gran variedad y así se ha comprobado mediante análisis que han realizado investigadores en el tema.

Mocasines para toda ocasión
Esta práctica no parece ser tan recomendable de acuerdo con los expertos, debido a los factores que intervienen en la producción de las prendas de vestir, su transporte y distribución, así como la disposición de las mismas en las tiendas. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Lo anterior se debe, entre varios factores, a que los comercios son visitados por varias personas a lo largo de día y, como es bien sabido, el ser humano convive a diario con la suciedad y la contaminación del ambiente.

Otro factor a tener en consideración, indican los expertos, está en la procedencia de las prendas. La industria textil es tan masiva que hoy hay ropa que se importa desde países como China o Tailandia, donde se produce en grandes cantidades. Según los especialistas en el tema, en la fabricación y su camino desde otras regiones hasta las tiendas locales, la ropa puede contaminarse.

Para Miguel Sánchez, director de Instituto de Dermatología Integral, consultado por El País, “es recomendable lavar la ropa antes de estrenarla (...) desde que se fabrica hasta que llega a nuestra casa pasa por muchos lugares y muchas manos, por lo que acumula bacterias, polvo y suciedad”.

¿Cómo cuidar la ropa para que esté siempre como nueva?

Así como es gratificante tener ropa nueva, lo es también conservar las prendas en buen estado y poder vestirlas por más tiempo; algo que no siempre sucede. El uso, las técnicas de lavado, las condiciones de temperatura y otros factores tienden a deteriorar las prendas.

Uno de los daños más frecuentes es la pérdida del color de la tela, luego de varios lavados. Para evitar que esto suceda, se pueden implementar algunas prácticas de cuidado para mantenerlas como recién compradas.

La primera recomendación es procurar solo lavar la ropa cuando esté realmente sucia, y no siempre después de usarla un día, ya que con cada lavada se puede perder el color y la forma de la prenda.

Al lavarla en casa, es importante tener presente las indicaciones que están consignadas en las etiquetas, para no dañar o manchar la tela. Igualmente, se aconseja separar las prendas por color, en caso de que alguna de las de color destiña y ensucie las más claras.

También se debe escoger correctamente los productos de lavado, dependiendo del tipo de prenda que se vaya a lavar. Hoy en día, en el mercado existe una diversidad de opciones para ropa negra, de color, blanca, delicada o prendas íntimas.

Además de la limpieza, también se sugiere guardas las prendas en un armario libre de humedad, el cual se debe limpiar cada tanto y mantenerlo organizado, para prevenir la proliferación de bacterias.